Buscan reconocer a una mendocina que todas las noches lee cuentos a niños de Latinoamérica

En la Comisión de Educación del Senado Provincial, la legisladora Mercedes Rus propuso otorgar reconocimiento a Malena Ileana Villegas Sadler, una joven de mendocina de 13 años que todas las noches lee cuentos a más de 200 niños de Latinoamérica.
«Por su accionar solidario promoviendo la lectura desde temprana edad», destacaron desde el Senado de la provincia para impulsar su reconocimiento.
“Esta joven, todas las noches se conecta mediante un sitio web y les lee libros a todos los niños y niñas que son parte del grupo. El grupo de WhatsApp, que comenzó con muy pocos contactos, hoy reúne a más de 200 pequeños y la particularidad del mismo es que los receptores de los cuentos no son solo niños y niñas mendocinas, sino también de otros países como Ecuador, Colombia, Brasil, Uruguay, Paraguay y del resto de las provincias de Argentina”, explicaron en un fragmento de la iniciativa.
Y destacaron: “Justamente su intención al crear este espacio de lectura, es incentivar a los más pequeños a leer, a disfrutar de la lectura, a que generen un hábito y puedan incorporar la lectura de una forma placentera y no como una obligación”, destaca la iniciativa de la senadora.
La historia de Malena
«Desde chica tengo dos pasiones: el amor por la lectura y por los niños. Motivada por eso, mi madre me inspiró a crear ‘Lectura para chicos’, un grupo de WhatsApp en el que leo cuentos», aseguró Malena Villegas, una adolescente de 13 años, que todas las noches lee un cuento diferente.
«Los destinatarios son niños de 3 a 6 años, aunque también tengo una pequeña de 10 que todas las noches se suma al grupo. La idea arrancó durante la pandemia, pero recién hace tres meses cobró la formalidad deseada», explicó Malena a El Sol, mientras se encontraba en un recreo escolar.
En un principio, el horario de lectura del cuento diario era a las 23.30, sin embargo, hace unas semanas cambió y la reunión se concreta todas las noches a las 21.30. «Los chicos que quieran unirse al grupo pueden hacerlo sin ningún problema, la única condición que exijo es que les guste la lectura tanto como a mí», consignó la joven.
Para todos los interesados en formar parte del grupo de lectura de WhatsApp deben escribir al 2634542108, que es el número de Yolanda Sadler, la madre de Malena.
La adolescente, que hoy cursa primer año del secundario, aseguró que «entre los 5 y los 6 años se despertó en ella el amor por la lectura». Desde entonces, siempre los libros fueron sus aliados, sus juguetes favoritos. «Lo mismo me ocurrió con los niños, siento adoración por ellos y combinar estas dos pasiones fue lo mejor que me pasó en la vida», contó.
El objetivo por el que creó «Lectura para chicos» fue para incentivar el hábito de la lectura en los más pequeños. «Mi idea es que los chicos disfruten de la lectura y aprendan a leer de una manera lúdica y placentera«, aseguró.
A la hora de hablar de la devolución que recibe en cada uno de los encuentros, Malena manifestó: «Los chicos se apasionan con cada cuento, el momento les resulta corto y siempre quieren más. Es impresionante como se van sumando más chicos y lo que más me llama la atención es que arrancó con amigos y familiares y luego se sumaron integrantes de diferentes partes de Latinoamérica».
La solidaridad, presente
El techo de Malena no se limita en el grupo de WhatsApp, sino que su propósito es llegar a la mayor cantidad de personas con la lectura. «He visitado diferentes asilos, geriátricos, hogares de niños y escuelas con mis libros. Allí he sido muy bien recibida y, a diferencia de lo que ocurre en ‘Lectura para chicos’, en estos espacios dejo libros para que la gente se los adueñe y lea».

Teniendo en cuenta la demanda, Malena ideó una campaña para recolectar libros y donar. «La misma lleva por nombre Hospital de libros y las personas que deseen sumarse pueden regalarme un libro que ya no usen. Incluso, los que tengan ejemplares dañados pueden donármelos y yo los arreglo», contó Malena.
Luego, los libros son donados en hospitales, guarderías, jardines maternales, geriátricos y en todos los espacios en los que la lectura es bienvenida.
Fuente, fotos y video: Gentileza El Sol