Buscan reducir el cáncer de cuello de útero con una campaña masiva de detección de HPV en Mendoza

La estrategia sanitaria apunta a ampliar el acceso a testeos gratuitos, fortalecer la prevención y detectar a tiempo una enfermedad que cada año registra entre 200 y 250 casos en la provincia.

La provincia de Mendoza puso en marcha una de las campañas más ambiciosas en materia de salud pública para combatir el cáncer de cuello de útero, una enfermedad que, pese a ser prevenible, continúa generando preocupación por su impacto. La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Salud, busca ampliar el acceso a testeos de HPV y avanzar en la detección temprana para reducir la incidencia y la mortalidad en los próximos años.

En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, la médica ginecóloga Claudia Perinetti explicó los alcances de esta política sanitaria y remarcó la importancia de la prevención. “Sabemos que el cáncer de cuello uterino es el único cáncer del ser humano que tiene una causa viable, que es la infección por el virus del HPV”, detalló.

La importancia de la detección temprana

En ese sentido, destacó que se trata de una patología con características particulares que permiten actuar con anticipación. “Tiene la posibilidad de ser detectado tempranamente, porque está precedido por años por lesiones preneoplásicas o precursoras”, indicó, y agregó que “lo que permite el tamizaje es encontrar estas lesiones antes de que se transformen en cáncer”.

Uno de los puntos clave es que estas lesiones no presentan síntomas. “Son subclínicas, no tienen ningún tipo de sintomatología; por eso no hay que esperar a tener molestias para consultar”, explicó Perinetti, quien insistió en la necesidad de sostener controles periódicos mediante estudios como el Papanicolaou o el test de HPV.

La vacunación y los controles periódicos son fundamentales para prevenir el cáncer de cuello uterino

Un virus frecuente y prevenible

Respecto al origen de la enfermedad, señaló que el virus del HPV es altamente frecuente. “Se considera que entre el 80 % y el 90 % de la población hemos tenido o tenemos alguna infección por HPV”, afirmó. Sin embargo, aclaró que en la mayoría de los casos el propio organismo logra eliminarlo: “En la gran mayoría de nosotros, nuestro sistema inmune elimina la infección y nunca se desarrolla la lesión”.

A pesar de ello, las estadísticas actuales en Mendoza generan preocupación. “Hay cerca de 200 a 250 nuevos casos por año, y entre 40 y 60 mujeres mueren anualmente por esta causa”, advirtió la especialista. “Esto es terrible porque estamos hablando de un cáncer totalmente prevenible”, añadió.

Perinetti también remarcó que uno de los principales problemas es la detección tardía. “Desgraciadamente llegamos en estadios avanzados, donde hay poco tratamiento para realizar”, sostuvo.

Pilares de la estrategia sanitaria

Frente a este panorama, la campaña busca mejorar el acceso al diagnóstico mediante nuevas herramientas. “Es una de las campañas más grandes que se ha realizado en el país”, afirmó. En ese marco, explicó que el test de HPV representa un avance significativo respecto al Papanicolaou tradicional. “Tiene mucha mayor sensibilidad; es decir, mayor capacidad de detectar los verdaderos positivos”, señaló.

La estrategia sanitaria se apoya en tres pilares fundamentales. Por un lado, la vacunación: “La prevención comienza desde la vacunación de niñas y niños de 11 años”, explicó. En segundo lugar, la detección temprana a través de los testeos. Y finalmente, el diagnóstico y tratamiento de los casos positivos, junto con un seguimiento adecuado. “No solo es tamizar, sino también diagnosticar, tratar y hacer seguimiento de las pacientes”, subrayó.

Acceso y población objetivo

En cuanto al acceso a los estudios, la profesional indicó que se ha articulado un trabajo conjunto entre el sistema público y el privado. “Todos los hospitales, centros de salud y postas sanitarias van a contar con kits de testeo”, aseguró, y agregó que “todas las mujeres van a poder acceder, tengan o no obra social”.

La campaña tendrá una duración inicial intensiva de tres meses, aunque su implementación se proyecta a largo plazo. “Esto se va a prolongar por lo menos por cuatro años, porque la clave es mantenerlo en el tiempo para lograr testear a toda la población”, indicó.

Finalmente, precisó cuál es la población objetivo. “La franja etaria para el test de HPV es entre los 30 y 65 años, mientras que antes se realiza el control con Papanicolaou”, explicó.

La campaña representa un paso importante en la lucha contra una enfermedad prevenible, pero que aún presenta cifras preocupantes. La clave, coinciden los especialistas, está en la concientización, el acceso a los controles y la continuidad de las políticas públicas en el tiempo.