Cada vez más mendocinos eligen vivir sin pareja

Según una nota publicada por el Sol de Mendoza, cada vez es más frecuente ver que una persona decide irse a vivir sola o elige estar sin compromisos de pareja. La posibilidad de improvisar planes sobre la marcha, de tener mayor intimidad y de tener un «pequeño espacio de poder» son algunas de las causas por las que muchos eligen este estilo de vida. Sobre todo aquellos que rondan entre los 20 y los 35 años.

Para el licenciado en Psicología y reconocido docente universitario, Daniel Venturini, en los inicios de la década del ’70, David Riesman anticipaba esta tendencia en su libro “La muchedumbre solitaria”.

“La historia de la evolución del hombre marca una tendencia a vivir en forma individual. Hay muchos factores que han tenido incidencia en esto: antiguamente el ambiente representaba un grado de peligro para el que vivía solo y por eso se movían en grupo. Hoy el ordenamiento social ha permitido que eso cambie. La tecnología también ha tenido mucho que ver. Además, hay que marcar un factor psicológico: nos hemos vuelto más individualistas. Cada uno quiere tener aunque sea un pequeño espacio donde tenga poder”, explicó Venturini, quien también trabaja en el Hospital de Salud Mental Carlos Pereyra.

De acuerdo a la Encuesta de Condiciones de Vida realizada por Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) en 2016, el 13% de los hogares de Mendoza son unipersonales y el 17% monoparental. Es decir, están conformados por un solo miembro o por un solo cónyuge (padre o madre) con hijos, respectivamente. –Los hogares monoparentales en la provincia se caracterizan en su mayoría por tener jefatura femenina-.

Los tiempos cambiaron y las connotaciones negativas de ser un “solterón” o “solterona”, también. “Los valores sociales son otros. Antes quedarse soltero era un sinónimo de fracaso porque el objetivo estaba enfocado en tener una familia. Hoy los valores están enfocados en los aspectos profesionales, en los bienes materiales, en viajar y muchos ven que una familia o pareja puede frustrar esos planes”, indicó Venturini.

Actualmente hay muchas mujeres y hombres que eligen ser padres sin estar en pareja y esta posibilidad también contribuyó a que muchos elijan tener vínculos más laxos. Inclusive aquellos que están en la franja etaria comprendida entre los 35 y los 45 años.

“No siempre tiene que haber algo más profundo psicológicamente hablando en el porqué uno elige vivir solo. Si a una persona le hace bien es un hecho positivo y más aún si tiene la libertad de elegirlo. Pero también hay que tener en cuenta que en estos porcentajes que se ven en la encuesta no se reflejan únicamente a las personas que eligieron estar solos. Hay muchos que no tuvieron opción y que les gustaría estar en pareja pero no se les ha dado”, agregó María José Gadea, licenciada en Psicología.

¿Es saludable estar solo? Ambos profesionales coincidieron en que la vida en soledad no indica algo negativo ni que se trate de una persona ermitaña. “Muchas veces es mejor vivir solo que en una relación que nos provoque malestar o en donde uno esté expuesto a la violencia física o psicológica. Es muy difícil catalogar de saludable o no el vivir solo porque cada caso es particular”, apuntó Gadea.

Fuente: El Sol de Mendoza