Si bien es todavía muy reciente para sacar conclusiones, el fenómeno de lluvia, viento y granizo que afectó a la zona Este de San Rafael dejará consecuencias devastadoras para una zona ampliamente productiva de la región.
Según las primeras estimaciones extraoficiales se calculan unas 4000 hectáreas afectadas por el temporal, vinculadas especialmente a la producción de vid, ciruela y durazno, las más importantes de la región.
La situación es de “desastre” agropecuario en la mayoría de las fincas de la zona incluyendo Real del Padre, Jaime Prats y una parte de Colonia López, en Villa Atuel donde también la tormenta generó inconvenientes graves.
Los diferentes agricultores de la zona que dialogaron con Diario San Rafael aseguran que las pérdidas son del 100% y que “no hay nada para levantar”. Además de los destrozos totales muchos temen que las plantas no se recuperarán para la próxima temporada.
La preocupación también radica en lo que pasará con secaderos y fábricas que trabajan en la zona que no tendrán actividad más allá de los duraznos que se estuvieron cosechando recientemente.







