Cámara de Cerezas de Mendoza: «La macroeconomía errática frena un negocio con gran potencial»

El cultivo de cerezas en Mendoza se erige como un sector con un desarrollo creciente y un importante potencial exportador. Para conocer en detalle la situación actual del comercio de este fruto, sus desafíos y oportunidades, FM Vos 94.5 dialogó con Diego Aguilar, titular de la Cámara de Cerezas de Mendoza.
En el inicio de la entrevista, Aguilar se refirió al comercio con Estados Unidos, un mercado clave para la cereza argentina. «Estados Unidos es uno de los países que requiere que el área desde donde provenga la fruta sea libre de la mosca. Por eso hacen una serie de controles también fitosanitarios. En parte, la barrera que tenemos en Zapata, en Ñacuñán y en Tupungato, obedecen a esa cuestión. Puntualmente, desde donde se exporta más hacia ese destino es desde la Patagonia», explicó al inicio del reportaje Diego Aguilar.
Consultado sobre el reciente aumento arancelario del 10% impuesto por Estados Unidos, el entrevistado manifestó cautela, pero también vislumbró posibles oportunidades. «Creemos que este arancel que se ha impuesto del 10% va a afectar en algo al comercio exterior. De hecho, ya había algo de arancel, creo que estábamos en el 2%. Así que bueno, veremos con expectativa qué es lo que sucede. De hecho, hay otros países u otras regiones que van a tener un incremento mucho más alto. Eso permitiría un reposicionamiento de nuestros productos en materia de competitividad», analizó.
«Lo que nosotros también observamos desde el sector, es que Chile (principal exportador de los hemisferios sur), por ejemplo, tenía 0% de arancel. Así que ahora, con esa medida, nos ponen en un pie de igualdad con respecto al país vecino. Ahora depende de nosotros ser más eficientes, ya no tenemos la excusa de la diferencial del arancel para ser iguales que ellos. Así que efectivamente es una oportunidad. Como dije recién, hay mucha expectativa, todavía nos faltan 10 meses para el nuevo ciclo productivo, finales de diciembre para Estados Unidos», señaló, marcando un horizonte temporal para evaluar el impacto real de la nueva medida.
En cuanto al desarrollo de la última temporada y las perspectivas del mercado, Aguilar la calificó como positiva para Mendoza, destacando su ventaja como fruta primicia. «Ha sido una temporada positiva para Mendoza. Recordemos que en el país hay solamente 5 provincias productoras: Mendoza, Río Negro, Neuquén, Chubut y Santa Cruz. Nuestra provincia ha tenido lo que se denomina una fruta primicia. Como escapa a la vorágine del mercado chileno, que es inmenso, nos deja en una condición privilegiada por poder exportar todos los excedentes antes de que aparezca la fruta chilena. Por lo tanto, se obtienen los mejores precios de la fruta primicia. También, hay que recordar que nuestra fruta primicia es, al hemisferio norte, la fruta tardía, porque llegamos cuando ya no queda nada de fruta disponible, pues se termina la fruta que ellos cosechan. Eso fue lo que hizo que los precios que se obtuvieron en Mendoza sean en promedio más altos que los que alcanzaron los patagónicos. Con esa lógica es que estamos trabajando en anticipar todo lo que se pueda el volumen exportable, para poder escaparle al volumen de fruta chilena», detalló, resaltando la estrategia de Mendoza de enfocarse en la fruta primicia para obtener mejores retornos.
Sin embargo, el titular de la entidad no obvió el impacto del contexto macroeconómico argentino en el sector exportador. «El negocio de la cereza termina siendo un negocio financiero, porque una hectárea de cerezas con todo el paquete tecnológico que esto requiere, ronda entre los 80 y 100 mil dólares, sin contar la tierra. Es una inversión grande que requiere de un muy buen manejo productivo para no decaer en los volúmenes. Todo este paquete tecnológico lo que hace es asegurar un volumen de producción. Entonces, si los precios internacionales están acordes a la ecuación económica que se hace, esa inversión grande que se hizo al inicio se recupera en 4 o 5 años. Ahora bien, para que esto resulte así obviamente que se requiere de cierta estabilidad macroeconómica. Este factor es el que ha conspirado negativamente en nuestro país durante los últimos años. La macroeconomía errática frena un negocio con gran potencial», aseguró.
En esa misma línea, el presidente de la Cámara de Cerezas ofreció una comparación contundente con el crecimiento exponencial de la industria chilena. «En los años 80 ellos tenían solamente 7 mil toneladas de cerezas exportables y nosotros 5 mil en 1990. Ahora Chile tiene 560 mil, y nosotros apenas llegamos a 8 mil. Por su estabilidad económica su volumen exportador ha crecido hasta 70 veces más. La verdad que es una pena, no vamos a alcanzar los mismos valores de inversión que lograron en Chile. Lo bueno es que todavía hay mucho terreno para crecer y eso es lo que esperamos que suceda», expresó con un tono de esperanza, pero también de frustración por el potencial no plenamente realizado.
En cuanto a los volúmenes de producción actuales en la provincia, Aguilar precisó: «En Mendoza existen alrededor de 700 hectáreas de cerezas implantadas, si bien el porcentaje de tierras explotadas para ese cultivo decayó eso no incidió en los volúmenes de producción. Incluso se han mejorado, justamente por la instrumentación de la tecnología. Eso hace que tengamos en Mendoza cerca de seis mil toneladas. En el mercado interno se colocaron alrededor de mil y pico de toneladas, cuando hablo de mercado interno me refiero a los mercados de concentración de Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Neuquén y Guaymallén», aclaró.
«En cuanto a las exportaciones, la provincia alcanzó un récord con 810 toneladas. Un 35 % de las exportaciones se hicieron al Reino Unido, que es nuestro principal mercado, seguido por China, donde se exporta cerca del 28 %. Lo demás se reparte entre países como España y las naciones del sudeste asiático. Desde Mendoza se exporta a 33 países, lo cual hace muy diversa la oferta de fruta en el exterior. En todos ellos hay espacio para seguir creciendo», aseveró Aguilar.
«En Mendoza las condiciones agroclimáticas son mucho más propicias que en Chile, por consiguiente, se requiere de menos inversión. Entonces, creo que ese es el camino por el que tenemos que seguir creciendo. Estamos recibiendo muchas consultas de inversores, no solamente argentinos, sino también del exterior, peruanos, chilenos y norteamericanos que intentan hacer algunas pruebas. Por supuesto, que también existe el temor a los vaivenes de la economía argentina. Si no hubiera sido por eso, seguramente ya hubiesen completado algunos proyectos impresionantes», declaró sobre el final de la conversación.