Cambiar y evolucionar no son lo mismo

La evolución supone, por definición, la ocurrencia de cambios. Esas trasformaciones son las que lleven de un estado de cosas a otro con la intención de mejoría. Sin embargo, no todos los cambios tienden a la evolución.
La sociedad argentina podría presentarse como un palmario ejemplo de cómo algunos cambios han servido para evolucionar como conjunto mientras que otros no han hecho más que perjudicarnos o simplemente son modificaciones que no han supuesto ningún tipo de progreso.
Si tan solo se toma la etapa final de nuestra vida como nación (que, dicho sea de paso, es ínfima en comparación con otras sociedades del mundo), los argentinos hemos atravesado una cantidad importantes de cambios. Algunos nos han llevado a una evolución saludable. Ejemplos sobran a la hora de vislumbrar aspectos sociales en los que nos encontramos mejor que –por poner un punto de parangón- en el 1810 o en el 1816 de nuestro surgimiento como país.
Pero en otros muchos casos los cambios nos han llevado a involucionar o, en sus sucesiones, nos han sumido en un vaivén de idas y vueltas, pruebas y errores, políticas y medidas zigzagueantes que –más allá del movimiento- no nos han hecho avanzar.
Hemos pasado por momentos de conservadurismo extremo y de pretendidos progresismos, aunque demasiadas veces esas filosofías han mostrado aquí sus peores caras. En lo fáctico, en tanto, hemos alternado (y aún lo hacemos) etapas de laxitud a la hora de hacer cumplir la ley con sobreactuaciones judiciales que poco tienen que ver con la idea de Justicia; o –y solo por poner un ejemplo de muchos- las medidas económicas que han adoptado los diferentes gobiernos y que han demostrado pensamientos variopintos pero con resultados que, a la vista está, han perjudicado casi unánimemente al grueso de la sociedad argentina.
Ojalá algún día podamos utilizar este espacio para reconocer que hemos evolucionado como sociedad civil y que nuestros dirigentes han ido en consonancia con ese trayecto. Si es en este momento tan decisivo, mejor.