El nivel de información sobre el cáncer de cuello uterino y su principal causa, el virus del papiloma humano (VPH), presenta vacíos entre los jóvenes. Respuestas dubitativas, datos incompletos y desconocimiento sobre la prevención marcan un escenario en el que una enfermedad evitable sigue sin ocupar un lugar central en la agenda cotidiana.
Detrás de este tipo de cáncer aparece un factor clave: el VPH, una infección de transmisión sexual muy frecuente. Se estima que 8 de cada 10 personas lo contraen en algún momento de su vida. En la mayoría de los casos no presenta síntomas y el organismo lo elimina de forma natural, pero en otros puede persistir y, con el paso de los años, derivar en lesiones que evolucionan hacia el cáncer.

Sin embargo, ese vínculo no siempre es comprendido. “Sé que es el papiloma humano y que puede derivar en cáncer uterino, pero no tengo mucha más información”, respondió uno de los jóvenes consultados por El Sol.
Otros, directamente, desconocían aspectos básicos como la disponibilidad de la vacuna en el sistema público. “No sabía que existía una vacuna y que era gratuita”, reconoció otro de los entrevistados.
En el caso de las mujeres, la situación suma otro factor: la postergación de controles. “Trato de hacerme los chequeos, pero hace dos años y medio que no voy”, contó una joven. Además, reconoció que no estaba al tanto de la vacuna.
Prevención: vacuna, controles y test
Especialistas coinciden en que el cáncer de cuello uterino puede evitarse en la mayoría de los casos. La vacunación contra el VPH, el uso de preservativo y los controles ginecológicos son herramientas centrales.
El esquema nacional incluye la vacuna gratuita para niños y niñas de 11 años, una medida que permite reducir significativamente el riesgo de infecciones asociadas a los tipos de VPH más peligrosos.

A esto se suman los estudios de detección temprana. El Papanicolaou (PAP) permite identificar lesiones en etapas iniciales, mientras que el test de VPH detecta la presencia de los tipos del virus que pueden derivar en cáncer.
La campaña en Mendoza
En este contexto, el Gobierno de Mendoza lanzó la campaña “Un test, cero cáncer”, con el objetivo de ampliar el acceso al diagnóstico temprano.
La iniciativa promueve la realización del test de VPH, un estudio simple, rápido y gratuito que permite detectar infecciones de riesgo. A diferencia del PAP, tiene mayor sensibilidad y, si el resultado es negativo, puede repetirse cada cinco años.

La estrategia apunta a facilitar el acceso en toda la provincia. El test estará disponible en hospitales y centros de salud públicos, y también se implementarán acciones en espacios como escuelas y lugares de trabajo. Además, se promueve el uso del autotest, que permite a las mujeres realizar la toma de muestra por sí mismas.
De acuerdo con datos oficiales, en Mendoza se registran alrededor de 250 nuevos casos de cáncer de cuello uterino por año y entre 50 y 60 muertes, cifras que podrían reducirse con diagnóstico temprano.
Entre saber y actuar
Los testimonios reflejan una brecha clara: aunque muchos jóvenes escucharon hablar del tema, no siempre cuentan con información completa ni adoptan medidas de prevención.
En ese escenario, las campañas de concientización y el acceso a estudios aparecen como herramientas clave. Un test a tiempo, coinciden los especialistas, puede marcar la diferencia y evitar el desarrollo de una enfermedad que hoy es prevenible.
Fuente: El Sol – https://www.elsol.com.ar/mendoza/cancer-de-cuello-uterino-entre-la-desinformacion-y-la-prevencion-que-dicen-los-jovenes/







