A nivel mundial, se da que el cáncer de mama disminuye en la edad de aparición, pero muchas mujeres jóvenes no se hacen controles, lo que genera diagnósticos tardíos. Al respecto dialogó con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael, Santiago Orrico, integrante del Programa de Prevención Provincial de Cáncer de Mama.
Como cualquier tipo de cáncer, el de mama se resuelve con más efectividad cuanto antes se lo detecte. “Muchas mujeres no consultan a tiempo, incluso mujeres de más edad que todavía no tienen la información de que se tienen que controlar anualmente por diferentes razones, entonces llegan a un diagnóstico y a un tratamiento tardío de la enfermedad. Algo que hay que entender con respecto al cáncer de mama, y es que desgraciadamente no se puede prevenir, lo que podemos hacer es detectarlo precozmente con una mamografía”, dijo Orrico.
La prevalencia mayoritaria de la aparición del cáncer, se da en mujeres de entre 50 y 70 años, pero se recomienda empezar con mamografías a partir de los 40 años, y en las pacientes que tienen antecedentes familiares de cáncer de mama, hacer una mamografía de base a partir de los 30 o 35. A las pacientes más jóvenes, se les recomienda que estén atentas a cualquier síntoma, nódulo, bulto o ganglio que se palpe (por eso se insiste tanto con el autoexamen mamario). “Cualquier anormalidad que la mujer detecte, tiene que consultar rápidamente”, señaló.
En este sentido, dar de mamar antes de los 23 años aproximadamente es beneficioso en materia sanitaria, ya que “eso produce una maduración de los conductos mamíferos y eso protege del cáncer”. Las mujeres actualmente están postergando la edad para ser madres, entonces obviamente, todo este factor de protección va quedando de lado; a eso hay que sumarle que se ha visto que el consumo de productos industrializados incide desfavorablemente, y ese tipo de alimentos son los que aumentan en consumo a nivel general. Por otra parte, “las mujeres más jóvenes tienen mamas más densas, entonces en la mamografía –que consiste de rayos que atraviesan y son una especie de radiografía de la mama–, es más difícil de detectar un tumor en las mamas”.
Si bien los números varían, en el caso de Mendoza aparecen alrededor de 750 nuevas pacientes por año; de ellas, a pesar de la existencia de muy buenos tratamientos, fallecen cerca de 300.







