El pasado fin de semana, un fuerte temporal azotó el sur mendocino dejando a su paso importantes daños en la infraestructura vial. Entre las zonas más afectadas se encuentra el icónico Cañón del Atuel, donde la Ruta Provincial 173 sufrió severos daños, interrumpiendo el tránsito en este popular circuito turístico.
Sin embargo, las autoridades provinciales no han dejado pasar el tiempo y se encuentran trabajando arduamente para restablecer la conectividad en esta zona. En diálogo con FM Vos 94.5, la subsecretaria de Infraestructura y Ordenamiento Territorial, María Teresa Badui, informó sobre las acciones implementadas para la recuperación del camino e hizo hincapié en que la seguridad de los usuarios de la ruta es la máxima prioridad.
«Hemos recorrido la zona. Incluso, desde hace algunos días hay un equipo trabajando en el lugar. Para ordenar las acciones, dividimos este trabajo en dos ejes. El primero tiene que ver con la reparación de los tramos comprendidos entre El Nihuil y la Central N°1, así como también el sector que va desde el paredón de Valle Grande hasta el mirador Submarino. En total, se estima que estos trabajos abarcarán unos 14,5 kilómetros y se espera que estén finalizados para el próximo 24 de enero. En estos dos tramos tenemos más de 30 personas trabajando entre maquinistas y ayudando. Para darle celeridad a las obras hemos traído también maquinaria desde otros puntos de la provincia», dijo María Teresa Badui al principio del reportaje.
«Aunque las centrales se encuentran operativas, están en una situación delicada. Siempre vamos a garantizar primero la seguridad de quienes circulen por la zona», remarcó. Luego, indicó que el segundo eje de trabajo está relacionado con la evaluación de los daños severos sobre un tramo específico de la ruta. «El segundo eje de intervención se centra en un tramo de 12 kilómetros ubicado entre las centrales N°1 y N°3. En este sector, aproximadamente 8 kilómetros del camino resultaron prácticamente destruidos por la fuerza del temporal. Las autoridades se encuentran evaluando la magnitud de los daños y diseñando un plan de acción específico para esta zona. Hubo 10 metros cúbicos de material de arrastre, lo que ha ocasionado distintas obstrucciones en cinco puntos críticos. Incluso, hay una defensa de hormigón afectada, por lo que estamos trabajando en conjunto con la Dirección de Hidráulica», aseguró Badui.
Sobre el final de la entrevista, contó que los trabajos que están a cargo de su órbita se replican en otros puntos de la provincia. «Debido a los diferentes eventos climáticos, se están ejecutando diferentes líneas de acción en alta montaña, aunque los daños son de menor dimensión a los de la zona del Cañón del Atuel. Por ejemplo, la ruta que va desde Villavicencio a Uspallata permanece cortada por los inconvenientes que han ocasionado las lluvias sobre la zona. También hubo desmoronamientos sobre la ruta nacional 7 en la sección de los túneles. Se trabajó rápidamente para que el paso Cristo Redentor se vuelva a habilitar en lo inmediato», culminó.







