Caos

En 2020, el escritor italiano Giuliano da Empoli publicó un libro que subraya los cambios sociales que sentaron las bases para el surgimiento de partidos populistas después de una década de liberalismo.
El trabajo revela varios cambios de paradigma político, fracturas y divisiones en la sociedad. El conector de esos tres es la tecnología, utilizada como vehículo para dar forma a sus propósitos políticos.
Así, dice el italiano, la interacción de las redes sociales, los teléfonos inteligentes y la internet, junto con la psicología y la ciencia de datos, puede ser el mayor obstáculo político de la historia. Y lo peor puede estar en camino. Los medios tradicionales, garantes de la democracia, no han visto ni anticipado el ascenso populista. Peor aún, enfrentados a ella, se volvieron incapaces de defenderse.
Para el autor italiano, existen “ingenieros” que manejan esos hilos comunicacionales. Los ciudadanos son como hormigas: deben moverse continuamente, obedeciendo órdenes, pero no pueden cuestionar las reglas ni el orden establecidos y no deben saber que otras hormigas trabajan menos que ellas, o querrán hacer como estas hormigas. Para continuar con las metáforas de los animales, estos ingenieros son como parásitos. Colonizan el cerebro de su anfitrión sin que ellos lo sepan y toman el control en la sombra. El resultado se vuelve particularmente mortal.
“Los partidos populistas satisfacen la demanda política mientras acumulan datos sobre los votantes. Eso les permite dirigirse a microgrupos con mensajes que nadie más ve. Las campañas electorales se convierten en ‘guerras entre software’”, escribió Da Empoli. Los partidarios llegan a sentirse participantes en lugar de espectadores. Los populistas separan la campaña de la gobernanza. Sus líderes son seleccionados no por sus habilidades para gobernar, sino estrictamente por su capacidad para impulsar la participación. Es por eso que muchos de ellos provienen de las industrias del entretenimiento.
Nada más parecido a nuestra realidad. El libro se llama “Los ingenieros del caos”. El caos ha llegado.