El Hospital Schestakow ayer fue sede de una capacitación clave en el manejo de urgencias relacionadas con la salud mental. La iniciativa, que reunió a radiooperadores, enfermeros y médicos del Servicio Coordinado de Emergencias, surge como respuesta a la creciente demanda en este ámbito, una problemática que según las autoridades sanitarias ha cobrado mayor relevancia en los últimos años.
Gabriela Funes, directora del hospital, destacó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 la importancia de trabajar en conjunto para atender estas situaciones. “Hoy lo que tenemos es una capacitación en urgencias de salud mental, dirigida al servicio de emergencias coordinadas. Buscamos trabajar de manera conjunta y hablar todos el mismo idioma”, explicó. Según Funes, el objetivo principal es reforzar los protocolos y garantizar que los equipos actúen de manera efectiva y coordinada en cada intervención.
La jornada contó con la participación de un especialista en psiquiatría enviado por la Dirección de Salud Mental de Mendoza, quien abordó las principales emergencias que enfrenta el sistema: crisis de excitación psicomotriz, consumo problemático de sustancias e intentos de suicidio. “La demanda en salud mental ha aumentado considerablemente en estos últimos tiempos”, aseguró la doctora Laura Bielli, a cargo del área de salud mental del Schestakow. “Esto nos obliga a ocuparnos y a comenzar con capacitaciones que ayuden a los equipos a responder mejor en estas situaciones”.
El entrenamiento incluyó a los radiooperadores, primeros en atender a quienes llaman al 911 en busca de ayuda. “Ellos son la primera línea de contacto y deben estar capacitados para interpretar correctamente la situación. Desde allí se activa toda la cadena de respuesta, que incluye enfermeros y médicos”, agregó Funes.
El desafío, según Bielli, no solo es sanitario, sino también legal y ético. “Una de las preguntas clave es qué hacemos cuando una persona está en crisis y no quiere acudir voluntariamente al hospital. Este tipo de casos son complejos porque involucran derechos individuales, pero también la responsabilidad de proteger la vida y la salud de las personas. En esta capacitación estamos abordando esos dilemas”.
La salud mental ha sido una de las prioridades de la agenda sanitaria del hospital durante el año. En este marco, el establecimiento no solo reforzó su equipo especializado, sino que también implementó protocolos específicos para atender emergencias de esta índole. “Estamos construyendo un sistema más robusto y eficiente, porque sabemos que cada minuto cuenta en estas situaciones”, afirmó Funes.
Por su parte, Bielli subrayó la importancia de esta capacitación para garantizar un abordaje integral. “Muchas veces estas situaciones surgen en los hogares o en espacios cotidianos. Que la gente del Servicio Coordinado de Emergencias esté preparada es fundamental para dar una respuesta inmediata y adecuada”, afirmó.
La jornada también buscó sensibilizar a los participantes sobre la relevancia de su rol en un contexto donde los trastornos de salud mental y sus consecuencias han aumentado notablemente. “La realidad nos muestra que estas emergencias son más frecuentes de lo que imaginamos. Necesitamos un sistema preparado para afrontarlas”, concluyó Funes.
Las autoridades del hospital agradecieron a todos los involucrados por su compromiso en este proceso formativo y alentaron a la comunidad a utilizar los canales adecuados en caso de emergencias, destacando la importancia de llamar al 911 cuando sea necesario.







