Cáritas San Rafael trabaja ya en la campaña “Una frazada para mi hermano”

Una vez más, desde Cáritas San Rafael se está trabajando en “Una frazada para mi hermano”, campaña que surge anualmente a medida que se van acercando las fechas más frías. Estela Torres, quien integra la entidad solidaria, brindó detalles al respecto en diálogo con nuestro diario y con FM Vos (94.5).
Se acerca la época en la que a nivel social se empieza a pensar en quienes necesitan el abrigo, de allí surge esta campaña que realiza Cáritas San Rafael, reuniéndose personas a armar frazadas con telas que les han sido donadas. “Nos hace sensibilizar, pensar en el que necesita una manta o una campera, por lo que está a la par la campaña de juntar camperas para llevar abrigo para la cama y un abrigo para cada persona que necesite”, señaló.
Es por eso que hoy sábado entre las 9 y las 19 se trabajará en el armado de acolchados, y para ello se invita a participar a personas que forman parte de Cáritas y aquellas que no. “Todas las personas que van, van a cortar los cuadros y van a armarlos, hay gente que va a coserlos a máquina y gente que va a diseñar, y pretendemos que salgan muchos acolchados”, enfatizó y añadió que quien desee participar puede llevar su propia tijera, una pollera o tela, “y si no tienen, igual los esperamos para que colaboren y compartir un rato lindo”. “Los esperamos con un rico café todo el día, y un almuerzo para quienes se queden a coser”, adelantó.
Aseguró que “la gente es muy solidaria, nos donan las polleras que estamos usando, los cuadros de paños, desde hace días nos están donando incluso acolchados terminados y tejidos, de las señoras que les gusta tejer, así que nuestra expectativa es grande y ojalá vaya mucha gente para que salgan muchos acolchados”.
Seguidamente, la manera de repartir lo que quede terminado se basará en las necesidades de los hogares, las escuelas-albergue, geriátricos, estando en este caso la intención de “llegar a la gente del sur, como hace algunos años que fuimos a la escuela de Bardas Blancas, cuyas maestras con mucha imaginación hicieron que los acolchados llegaran a los hogares de los niños que van a la escuela”.