Carrefour rechazó ofertas y seguirá en Argentina

La cadena francesa Carrefour confirmó que no venderá su operación en la Argentina tras considerar insuficientes las propuestas recibidas. La decisión fue comunicada en París por su CEO global, Alexandre Bompard, durante la presentación del plan estratégico 2030 ante inversores.

Según explicó el ejecutivo, la revisión del negocio en países considerados no estratégicos concluyó sin resultados satisfactorios. “Las ofertas que hemos recibido no expresan el potencial de creación de valor que tienen”, sostuvo, al detallar que la compañía distingue entre mercados “core” y otros tres fuera de ese núcleo.

En esa clasificación, Argentina quedó junto a Bélgica y Polonia dentro del grupo denominado “Otros países”, cuya continuidad no estaba garantizada. Sin embargo, tras meses de negociaciones con posibles compradores, la casa matriz entendió que ninguna propuesta reflejaba el valor ni las perspectivas de crecimiento del negocio local.

Bompard aclaró que, aunque la firma mantiene una visión dinámica respecto de sus activos, la prioridad en estos mercados será mejorar el desempeño operativo. “Ninguna puerta está cerrada, pero la prioridad es realmente mejorar la operación y veremos qué sucede en el futuro”, señaló.

En el caso argentino, la decisión implica dar por finalizado el proceso de venta iniciado a mediados de 2025 y avanzar con el crecimiento de la cadena. En ese marco se inscribe la compra de los supermercados Super A en Mendoza, realizada en septiembre del año pasado cuando aún estaba abierta la posibilidad de desinversión.

La compañía retomará además su plan de inversión vigente hasta 2027, que prevé más de 300 millones de dólares destinados a la apertura de nuevas sucursales y la generación de empleo. Ese programa contempla la expansión de distintos formatos, entre hipermercados, supermercados de cercanía, mayoristas y servicios financieros.

El proceso de búsqueda de compradores había despertado el interés de varios grupos empresarios. Entre ellos se mencionó a Francisco de Narváez, junto a su firma Grupo GDN, propietario de Chango Más, que presentó una oferta formal cercana a los 1.000 millones de dólares e incluía la continuidad de la marca y el mantenimiento de los 17.000 puestos de trabajo.

También trascendieron sondeos de la cadena Coto y del fondo Klaff Realty, aunque no hubo confirmaciones oficiales sobre propuestas concretas.

En el plano global, la reconfiguración del grupo incluyó la adquisición de acciones minoritarias en Brasil y la venta de la filial en Italia, además de otras negociaciones en mercados como Rumania. El objetivo es concentrar recursos en plazas consideradas prioritarias como Francia, España y Brasil.

En el corto plazo, la operación argentina continuará bajo la estructura actual, con fuerte presencia en el mercado local y bajo control de la casa matriz, que apuesta ahora a mejorar sus indicadores y potenciar su crecimiento.