Caso Florencia Peralta: prorrogaron la prisión preventiva de Damián Ortega a la espera de pericias concluyentes

Este jueves se cumplen dos años del femicidio de Florencia Peralta, ocurrido en su casa de calle Barcala 1452 en Pueblo Diamante, y por el que están detenidos Damián Ortega, su ex pareja y Gassimou Barry, un vendedor ambulante africano que, meses después, fue descubierto con el celular de la víctima.
Ortega, que está detenido desde el momento del hecho, luego de haber incurrido en algunas contradicciones en su declaración inicial y otros elementos probatorios que se fueron consolidando en su contra a lo largo de la instrucción, seguirá bajo arresto preventivo –por lo menos dos meses más- luego de una prórroga que el lunes solicitó el fiscal Mauricio Romano, atento a la posibilidad de una excarcelación que podía concretarse este mismo jueves, a raíz de haber pasado 730 días bajo esa condición.
Si bien fue Ortega el que se comunicó con el 911 para informar sobre la muerte de su ex pareja, y lo hizo con su pequeño hijo en cercanías del cuerpo de su mamá, lastimaduras en una mano y contradicciones en las que incurrió durante su testimonio inicial lo convirtieron en el principal sospechoso del hecho. Florencia había muerto estrangulada con un cable que rodeó su cuello y le cortó la respiración.
Mientras todo se encaminaba al juicio contra Ortega y una condena por el femicidio de su ex pareja, apareció en la causa el nombre de Gassimou Barry, quien activó el celular de Florencia Peralta en Buenos Aires. El dispositivo había desaparecido de la escena del crimen, junto a una computadora portátil. Los investigadores presumen que se trató de un método de distracción para montar una supuesta muerte en ocasión de robo de la policía.
La detención de Barry obstaculizó el avance de la causa, sobre todo después de las extremas imputaciones que se resolvieron sobre el guineano. Se lo acusó, por un lado, de encubrimiento agravado, ante la sospecha de que recibió el teléfono a sabiendas que provenía de un femicidio. Pero también se lo imputó como presunto autor del homicidio criminis causa de Peralta, ejecutado en el marco de un asalto en la casa de Pueblo Diamante. “Matar para encubrir otro delito”, establece la legislación penal respecto a esa figura.

Pericias telefónicas
Con Ortega y Barry detenidos, la Justicia no pudo avanzar con la dinámica del inicio de la causa y no tuvo otra alternativa que contratar a un experto en telecomunicaciones para realizar una pericia sobre los teléfonos de los imputados y de dos policías: uno de apellido Quintero –con quien Florencia mantenía un romance- y otro de apellido Fernández, con quien la víctima habló durante media hora en la antesala de su muerte.
El profesional es Ariel Garbarz, ingeniero en Electrónica y Telecomunicaciones, quien llegará este miércoles a San Rafael con un informe que, aseguran fuentes judiciales, podría ser concluyente en relación a cuál fue el rol de los vinculados al aberrante crimen y de quienes hasta ahora son testigos en la causa, como Quintero y Fernández.
En ese contexto, se conocerá si Garbarz pudo definir –a través del sistema de geoposición que tienen los teléfonos- cuál fue el movimiento de Damián Ortega entre las 6 de la tarde y las 11.30 de la noche del 13 de septiembre de 2016, espacio horario en el que se produjo el femicidio de Florencia. El trabajo de Garbarz podría confirmar además la coartada de Gassimou, quien señaló –desde un primer momento- haber encontrado el teléfono de Florencia en el interior de una acequia frente a la catedral San Rafael Arcángel. De ser así, la expectativa surge en quién “descartó” el teléfono de Florencia. También, en la pericia del ingeniero, fueron peritados los celulares de Quintero y Fernández, que permitirán develar cuáles fueron los movimientos de ambos en la tarde-noche del mencionado día.