Caso Fortunato: Silva pidió irse de la casa de su papá y cumplir arresto domiciliario en otra propiedad

Lo que empezó como un rumor en plena feria judicial de enero fue confirmado ayer por Diario San Rafael: Julieta Silva, bajo arresto domiciliario en el marco de la causa por la muerte de Genaro Fortunato, no quiere seguir viviendo en la propiedad de la calle 3 de Febrero y, a instancias de su abogado Alejandro Cazabán, pidió el traslado a un departamento de calle Day.
Según confiaron voceros judiciales a nuestro diario, ayer Cazabán oficializó el pedido a la fiscal Andrea Rossi, quien ahora deberá ordenar una serie de medidas para determinar si el nuevo lugar de residencia cuenta con los requisitos para que Silva cumpla allí la prisión domiciliaria.
“Es por una cuestión de comodidad”, aseveraron desde el entorno de Silva ante la consulta de este medio respecto a los motivos de la decisión. A nuestra redacción, durante la primera parte de enero, llegaron diferentes versiones sobre por qué Silva no quiere seguir en la vivienda de su padre. Algunas de ellas referían a las visitas y otras a la relación de Julieta con el padre de sus hijos, aunque ninguna fue confirmada desde el círculo de la joven.
No debemos pasar por alto dos episodios ocurridos en la vivienda de calle 3 de Febrero que pusieron incómoda a Silva. Primero fue un ataque con piedras a la residencia y luego una amenaza telefónica que recibió Julieta días después de haber salido de la cárcel. Una voz femenina llamó al teléfono fijo de la casa y tras simular ser una vecina del comercio que la conductora tenía en calle Quiroga, lanzó una intimidación que involucró a sus hijos, y el deseo de que “no terminaran como Genaro”.
En este contexto, tras el planteo de Cazabán, Rossi trabajará en conjunto con el Servicio Penitenciario Provincial a efectos de realizar una encuesta socio-ambiental a vecinos de la nueva propiedad elegida por Silva para cumplir arresto domiciliario y una revisión del departamento en el que vivirá con sus hijos. Si ambos pasos prosperan, la fiscal hará lugar al pedido del abogado y agentes penitenciarios tendrán que encargarse del traslado de la imputada al inmueble alquilado.
La prisión domiciliaria fue planteada por Cazabán durante la audiencia de apelación y confirmada por el tribunal de los jueces Alejandro Celeste, Néstor Murcia y Jorge Yapur. Después de esa decisión, Silva salió de la cárcel de la avenida Mitre, donde permaneció durante los dos meses siguientes a la muerte de Genaro Fortunato, su novio, a quien arrolló con el Fiat Idea que condujo por calle El Chañaral desde la salida del bar Mona en la madrugada del 9 de septiembre del año pasado.

Se esperan pericias
Como indicamos en ediciones anteriores, finalizada la feria (hoy es el último día), Rossi espera recibir los resultados de las pericias de luminosidad realizadas en noviembre pasado en el lugar donde murió Fortunato. El examen intentará simular las condiciones de visibilidad existentes en la madrugada del trágico episodio, en base al análisis realizado de la luminaria pública, las luces del automóvil, el estado del pavimento y la precipitación que se registró aquella noche. Está claro que las pruebas se realizaron en una época del año cuando el clima es diferente al que reinaba al momento del suceso.
Respecto a la aparición de los documentos de Genaro Fortunato a unos 100 metros de donde quedó tendido el cuerpo y que encontró un ciclista, desde la Justicia coincidieron que “no es esencial a la causa”, aunque la fiscal Rossi solicitó las imágenes a un medio televisivo local para incorporarlas al expediente. “No es un elemento que altere la investigación de la fiscal, no se modifica lo instruido por la cámara de apelaciones en torno a saber si fue un accidente o hubo dolo eventual por parte de Silva”, agregó una fuente tribunalicia.