Caso Rosana Ferreyra: mientras se espera la imputación de Castro, apareció el arma homicida

La investigación por el brutal asesinato de Rosana Ferreyra en General Alvear avanza a paso firme, gracias a varias pruebas que la fiscal Ivana Verdún incorporó al expediente.

 Por el hecho, como informamos ayer, está detenido Ramón Omar Castro, ex pareja de Ferreyra, quien hoy sería imputado bajo la figura “Homicidio agravado por el vínculo y por violencia de género”. Se prorrogó la formalización de la acusación debido a la realización de “trabajos de campo”, según indicaron fuentes judiciales a Diario San Rafael.

Lo más relevante de ayer fue la aparición del cuchillo con el que Castro habría degollado a Ferreyra. De acuerdo a la información oficial, el objeto cortante estaba en inmediaciones de donde se produjo el hecho, en la calle 10 del paraje El Ceibo, en Bowen.

 Sin dudas para la causa es un elemento contar con el arma homicida y empieza a cerrar el círculo contra Castro, quien a instancias de las pruebas que ha reunido hasta el momento Verdún, está por demás complicado.

 Además del cuchillo, al expediente se sumó el llamado que el propio Castro efectuó al 911. Si bien da cuenta de la presencia de Roxana sin vida en el interior de un desagüe, no trascendió si durante la comunicación el hombre admite ser el autor del femicidio. De ser así el proceso se encaminará rápidamente a la elevación a juicio.

El hecho

El pasado lunes, después de las 8 de la mañana, Castro interceptó a Ferreyra en calle 10 del paraje El Ceibo, luego que la mujer dejó en la escuela a sus hijos (también del presunto asesino). Ambos se desplazaban en moto, cuando Castro la atacó y la hizo caer del vehículo. En la siguiente acción el sujeto extrajo un cuchillo con el que le asestó más de una puñalada a Rosana, siendo la del cuello la que pudo terminar con su vida, dato que arrojará la conclusión de la necropsia.

 Luego de matar a Rosana, Castro tuvo intenciones de quitarse la vida, pero no lo hizo. Eligió llamar al 911 para reportar la muerte de su ex pareja, lo que constataron los primeros policías en llegar al lugar, quienes habían sido convocados por otros testigos que habían visto dos motos tiradas sobre la vía pública, lo que les había llamado la atención.

Castro tenía prohibido acercarse a Rosana, en el marco de una causa que todavía no había sido elevada a juicio a pesar de haber sido originada a partir de una denuncia en 2016. Estuvo bajo arresto domiciliario hasta octubre de 2017 y desde entonces continuó con la restricción que vulneró el lunes cuando mató a la mamá de sus hijos.

En virtud de lo anterior, por las características del caso y a instancias que Castro sabía los movimientos de Rosana, una de las hipótesis que tiene la fiscal Verdún es que el crimen fue premeditado.