Caso Roxana Ferreyra: perpetua para Ramón Castro tras ser declarado culpable por el jurado

El primer juicio por jurado del 2020 en Mendoza, terminó con su acusado declarado culpable. Se trató de Ramón Castro, quien fue juzgado en San Rafael por el femicidio de su ex pareja, Roxana Ferreyra, ocurrido en General Alvear en noviembre de 2018.

Hoy al mediodía, luego de los alegatos expresados por las partes, el jurado – tras la deliberación – llegó a una conclusión y esa fue que no solo estaba acreditado el hecho que era juzgado sino también que el acusado, Ramón Castro, era culpable del delito “Homicidio doblemente agravado por el vínculo y por violencia de género”.

El tribunal popular, compuesto por 6 hombres y 6 mujeres, coincidió con lo expuesto por el fiscal Pablo Peñasco, quien aportó pruebas claves en el debate y no dudó en afirmar que Castro mató con premeditación a su ex pareja.

Atrás quedó el intento de la defensa del imputado por demostrar que el sujeto actuó bajo estado de emoción violenta, con el único propósito de reducir la pena. Sin embargo, ni siquiera el perito de parte, ofrecido para el debate, contribuyó a esa estrategia, por lo que el final fue ineludible.

Castro, por ser hallado culpable del delito homicidio agravado por el vínculo y por violencia de género, fue condenado a prisión perpetua por parte del juez Julio Bittar, quien actuó en función de lo resuelto por el jurado.

Una prueba concluyente

 

Ni bien Ramón Castro fue detenido por el femicidio de su ex pareja, Roxana Ferreyra, se preveía que terminaría con la pena máxima, como finalmente sucedió.

Entre varias pruebas que el Ministerio Público Fiscal incorporó al expediente, hubo una concluyente: el llamado de Castro al 911 en el que confesó el crimen de Roxana.

Tras ser atendido por una operadora del CEO, Castro informó que había una chica muerte en la intersección de calles C y Diez. “Yo la maté, era mi ex”, afirmó vía telefónica. “Peleamos, habíamos tenido problemas y hace tiempo veníamos peleando”, añadió.

En un pasaje estremecedor de su relato a la operadora del 911, dijo: “estoy arriba de una planta, en una finca. Ya sé que voy en cana, le pegué una puñalada en el cogote. Tiene que estar muerta porque sangraba mucho”.