La causa por la desaparición de Darío Sebastián Codina Bandes mutó de una búsqueda de paradero a una investigación por homicidio en las últimas semanas. Fue a partir de una serie de testimoniales que se incorporaron en la causa y apuntaron contra Alejandro Rosales, compañero de alquiler de la víctima, y su padre, Daniel Rosales, como coautores del asesinato del joven que es buscado desde enero de 2023.
Las declaraciones motivaron el pedido de captura para los dos sospechosos y el viernes detectives de la División Homicidios atraparon a Rosales padre, mientras que su hijo permanecía prófugo de la Justicia hasta la noche de este sábado.
Desde el inicio de la instrucción que lidera el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, se conocía sobre los conflictos que mantuvieron Codina Bandes y Rosales hijo durante su convivencia en una habitación que arrendaban en Rodeo de la Cruz, Guaymallén. Pese a eso, no habían surgido pruebas que justificaran su arresto.

En el último tiempo, a falta de algunas semanas para que se cumplan dos años de la desaparición de Codina Bandes, testigos rompieron el silencio y colaboraron con investigación, marcando un avance significativo y conduciendo a la primera detención que tiene el expediente.
De esa forma, Daniel Rosales fue imputado por homicidio simple luego de su caída y en las próximas jornadas se realizará un peritaje clave que podría definir su futuro en la causa: el análisis de su celular.
A través del aparato, los detectives esperan obtener nuevo material probatorio que justifique la captura de Rosales padre y permita mantenerlo tras las rejas mientras progresa la instrucción.
Asimismo, los funcionarios que lideran la causa intentaban localizar a otros testigos que podrían ser cruciales, ya que estarían en condiciones de ratificar las declaraciones previamente vertidas en el expediente y que comprometieron a Alejandro y Daniel Rosales.
La desaparición de Sebastián Codina
La última vez que Codina Bandes fue visto con vida fue en la noche del lunes 16 de enero de 2023, en la plaza del barrio Unimev, donde se juntó con amigos.
Luego, se dirigió hasta la vivienda donde compartía habitación con Rosales, ya en la madrugada del martes 17 y allí mantuvo la última comunicación con una amiga a través de WhatsApp.
Desde ese entonces, los familiares y allegados al joven no supieron nada más de él, motivo por el que radicaron la denuncia de paradero en una Oficina Fiscal de Guaymallén.
Pese a que se realizaron numerosos rastrillajes y averiguaciones en las zonas que solía frecuentar Codina Bandes, nunca surgió una pista contundente que encaminara la investigación.
Por ese motivo, se llegó a ofrecer hasta 3.175.000 pesos de recompensa por información que permitiera avanzar sobre la identificación de los autores. Fue así que recientemente algunos testigos se presentaron a declarar y sindicaron a los Rosales como responsables de matar y desaparecer el cadáver de Codina Bandes.
Fuente: El Sol







