Castiga a Madrid el mayor temporal de frío en 50 años

Al menos cuatro personas murieron a causa del fuerte temporal que afecta a España, con una nevada histórica que paralizó a Madrid y otras muchas localidades del centro del país, donde el transporte terrestre está interrumpido, cientos de automóviles quedaron atrapados y el aeropuerto de la capital sigue sin operar.

Aunque se ha moderado, el riesgo de nevadas es muy alto en las regiones de Madrid y Castilla-La Mancha y en zonas de la Comunidad Valenciana (en el este), donde habrá fuertes heladas los próximos días, mientras la alerta máxima se extiende ya al nordeste del país.

La borrasca Filomena está dejando, además, lluvias abundantes, viento y oleaje fuertes en otras partes.

Dos personas fueron encontradas muertas ayer después de que una riada arrastrara su vehículo en la provincia de Málaga (en el sur). Otra apareció muerta en la capital (se trataba de un menesteroso), mientras se investiga la causa del fallecimiento de un hombre hallado en la nieve en Zarzalejo, también perteneciente a la comunidad de Madrid.

La nevada de la capital nacional, que duró más de 30 horas seguidas, dejó una precipitación superior a los 33 litros por metro cuadrado, la mayor registrada en la ciudad desde 1971, informaron fuentes de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

El fenómeno, nada habitual en la capital de España, trajo una estampa blanca de caminos, autopistas y calles intransitables para los autos, pero tomadas por cientos de curiosos ansiosos de jugar y disfrutar con la nieve, a pesar de los riesgos, que incluso llegaron a esquiar en lugares tan conocidos como la Puerta del Sol, la Gran Vía y el Paseo de la Castellana, que en un día normal deberían estar atestados de vehículos y peatones.

La capital está bloqueada con medio metro o más de espesor de nieve, declaró el alcalde, José Luis Martínez Almeida, quien pidió al gobierno regional y al Ejecutivo español «medios humanos y materiales» suficientes para afrontar este «tsunami», que puede dejar la ciudad en una situación «muy complicada» cuando las temperaturas bajen drásticamente.

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SIN TRANSPORTE­

De momento sólo es posible desplazarse a pie, algo muy dificultoso y peligroso por el riesgo de desprendimientos, o en el metro, que sufre cortes puntuales, en tanto que numerosos establecimientos comerciales y hosteleros permanecen cerrados y los accesos de los hospitales amanecieron cubiertos de nieve.

El transporte urbano e interurbano de viajeros no funciona, los camiones tienen prohibido circular y los automóviles particulares sólo pueden moverse a duras penas con cadenas en los neumáticos, aunque las autoridades piden evitar cualquier desplazamiento innecesario.

En la ciudad permanecían cerrados ayer los túneles urbanos, parques, instalaciones deportivas y culturales y no habrá recogida de basuras.

El rey se mantiene atento a la evolución del temporal y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sigue en contacto con las autoridades regionales y municipales.

El ministro de Transportes, José Luis Abalos, reconoció que la intensidad del temporal es mayor de lo esperado y pidió permanecer en las viviendas porque «la situación es grave».

De acuerdo con el ministro, se han movilizado 1.305 equipos de quitanieves en toda España y se han consumido «en solo dos días» 220.000 toneladas de fundente, el 30% de todo lo que usó el año pasado.

Numerosas viviendas de Madrid se quedaron sin agua, electricidad o calefacción, con temperaturas exteriores por debajo de los cero grados.

Igualmente, unos 27.000 clientes se encuentran sin suministro eléctrico en Castilla-La Mancha, la mayoría (18.500) en la provincia de Toledo, colindante de Madrid. Todos los centros educativos de ambas regiones estarán cerrados al menos el lunes y el martes.

El temporal afecta a 657 rutas y puertos (cerca de 20.000 kilómetros viarios), indicó la Dirección General de Tráfico. De ese total, 133 están cortadas, de las que cuatro pertenecen a la red principal: tres en Toledo (centro) y una en Gerona (nordeste), y en 20 se necesitan cadenas para transitar, sobre todo en Madrid.