Censo de cóndores: “El Cañón del Atuel es muy importante para ellos”

El censo de cóndores en Valle Grande reveló la importancia de este sitio para estas aves, amenazadas en su existencia en todo el país. Si bien aún no se han dado a conocer los números finales del relevamiento hecho en toda la provincia, sí se constató su presencia y que usan este paraje como lugar de reproducción, de allí la importancia crucial de este lugar.
Como informó Diario San Rafael días anteriores, recientemente como parte del Programa de Conservación del Cóndor Andino, se hizo el primer censo en Mendoza sobre estas aves carroñeras tan simbólicas e importantes para la Naturaleza.
Leonardo Orozco, guardaparque, expresó a Fm Vos (94.5) que el censo “se realizó por primera vez en este caso en Mendoza dentro del programa de Conservación del Cóndor Andino, que es una especie amenazada. Se busca saber la cantidad que hay, qué sitios usan para nidificar, zonas de vuelo, yo propuse este sector del Cañón del Atuel que es tan representativo y si bien no es área protegida, está propuesto como un santuario. Se hizo en simultáneo en varias áreas protegidas”.
Durante la jornada de observación se visualizaron 5 ejemplares en el Cañón del Atuel, aunque se han llegado a contar en ocasiones anteriores hasta 25. La importancia del Cañón para la subsistencia de estas aves es que es un sitio que usan para nidificar y tener sus crías, por lo que la conservación de la zona se vuelve crucial para seguir teniendo su presencia. Vale recordar que el cóndor volvió al Valle Grande poco antes del 2010, ya que anteriormente habían desaparecido de la zona.
El guardaparque relató que “hay datos que todavía se están procesando, pero sí saber las zonas que usa el cóndor. En ese mirador hice el punto de avistaje donde pude observar cinco en diferentes horarios, una pareja de cóndores sobrevolando en ese sector vi, a la media hora apareció un juvenil, lo que demuestra que hay zonas de reproducción y cría de cóndores; es muy importante el Cañón del Atuel”.
Pese a que el “mirador de cóndores” se ha vuelto popular últimamente y muchos caminan hasta allí, Orozco dijo que “no encontré basura pese a que es un lugar que la gente usa. Desgraciadamente los cebos tóxicos que usan para envenenar otros animales, los cóndores mueren al comerlos”.
Cuidar a los cóndores es crucial, su ciclo reproductivo es muy lento y por eso una muerte es dura para la especie. “Un huevo paras incubarlos son 60 días, tiene una postura cada dos años y se reproducen a partir del noveno año, la población es muy sensible, el cóndor es muy curioso va tratar de acercarse, hay que admirarlo solamente, compartir el paisaje, habría que señalizar más ese sector y poner cartelería con información de la flora y fauna”.
Agregó que en la zona “hay un sector que tiene características impresionantes de paredes rocosas donde hay condoreras y hemos llegado a contar hasta 25”. Contó que esta ave puede hacer 250 kilómetros en un día y que busca sitios propicios para reposar, como el Cañón del Atuel.
Para un buen observador, no es imposible verlos en las alturas del cielo sobre la ciudad. “En el vivero de Recursos Naturales (en el parque Mariano Moreno) los he visto, aprovechan las corrientes térmicas y así se pueden desplazar”, culminó diciendo Orozco.