El sector de la cereza en Mendoza atraviesa un momento bisagra. Tras años de estancamiento en el corrimiento de las barreras sanitarias, una nueva resolución del SENASA abre las puertas de mercados estratégicos como China y Estados Unidos para zonas que antes estaban vedadas. Diego Aguilar, presidente de la Cámara de Cerezas de Mendoza, analiza en esta entrevista el impacto de este hito sanitario, la competencia con el gigante chileno y el potencial de crecimiento de un cultivo que mantiene una rentabilidad atractiva.
Un hito sanitario tras una década de espera
La reciente resolución del SENASA que permite reconocer «sitios libres» de Mosca de los Frutos en áreas de escasa prevalencia es, para Aguilar, el avance más significativo en materia fitosanitaria de los últimos diez años. Esta medida beneficia directamente a los oasis productivos del norte y este de la provincia que no gozaban del estatus del Valle de Uco o el sur provincial.
«Lo que se ha conseguido es una resolución que defiende a toda la agricultura. Hace más de diez años que no se lograba correr la barrera hacia el norte. Por el cambio climático y otros factores, la provincia seguía partida: del Valle de Uco al sur como área libre, y hacia el norte con escasa prevalencia. Ahora, si un predio demuestra con estadísticas de los últimos años que no tiene capturas de mosca y cumple requisitos de resguardo, puede ser declarado libre. Es un trabajo de años del ISCAMEN que finalmente da frutos», explicó en FM Vos 94.5.
La carrera por la primicia: 17 días clave para liderar el mercado
El beneficio más tangible de este cambio de estatus no es solo técnico, sino comercial. Hasta hoy, la fruta del norte mendocino debía someterse a tratamientos que mermaban su principal activo: llegar antes que nadie a las góndolas del mundo. «Hay países como China o Estados Unidos que no te toman la fruta si no viene de área libre, a menos que hagas un tratamiento cuarentenario en frío de 17 días en cámara. Mendoza tiene la ventaja competitiva de la primicia; somos de las primeras frutas que se cosechan en el hemisferio sur», destacó.
«Si perdíamos 17 días encerrados, perdíamos la ventaja y los mejores precios. Con este reconocimiento podemos ir directo. Ya tenemos el paso del SENASA; ahora el desafío es buscar el reconocimiento internacional de los organismos fitosanitarios de esos países», anticipó el directivo.

El «efecto Chile» y la dinámica de precios
Mendoza compite en un mercado global donde el país trasandino es el jugador dominante. Aguilar describió un escenario donde la oferta masiva presiona los valores, obligando a los productores locales a refugiarse en la calidad para sostener la rentabilidad.
«Chile es un productor gigante y está al lado nuestro. Han inundado mercados, sobre todo China, y por ley de oferta y demanda los precios caen. Ellos pasaron de 5.000 a 80.000 hectáreas implantadas en diez años; nosotros no buscamos esa locura, pero sí un crecimiento sostenido para alcanzar unas 3.000 hectáreas en el mediano plazo», expuso el titular de la Cámara.
Según su punto de vista, esta sobreoferta impacta directamente en la caída de los valores internacionales. «Si hiciéramos un eje cartesiano de los precios, la curva es idéntica cada año, pero cada vez más baja. Antes arrancábamos en precios de 20 dólares y hoy apenas alcanzamos los 11 dólares al inicio de la temporada, para caer rápidamente a los 4 o 5 dólares», precisó. Sin embargo, aclaró que sigue siendo un precio atractivo que obliga a diferenciarse en calidad.
Un refugio para la inversión en el sur provincial
Mientras actividades como la vitivinicultura atraviesan crisis profundas, la cereza aparece en el radar de los inversores como una alternativa de reconversión con horizontes claros. «La cereza sigue siendo de los pocos cultivos que mantiene buena rentabilidad. Vemos nuevos inversores y muchas consultas de gente dispuesta a reconvertir sus fincas. Hoy estamos cerca de las 1.000 hectáreas en la provincia y creemos que podemos alcanzar las 3.000 en los próximos años sin problemas de comercialización», estimó el referente.
«Incluso en el sur de Mendoza hay espacio para crecer. Con las nuevas herramientas económicas y reformas, el objetivo es manejar mejor los costos de empaque y comercialización para que el crecimiento sea real», agregó al cierre de la conversación.







