Chequia selló su regreso a una Copa del Mundo luego de dos décadas al imponerse por penales ante Dinamarca en el repechaje europeo. El equipo logró así su clasificación y será parte del Grupo A del Mundial 2026.
El conjunto checo hizo valer su localía en un cruce muy parejo que terminó igualado en el tiempo reglamentario. Desde los doce pasos fue más efectivo y consiguió el boleto a la cita mundialista, donde enfrentará a Corea del Sur, Sudáfrica y México.
Un regreso con historia y ambición
La última participación de Chequia en un Mundial fue en Alemania 2006, donde no logró superar la fase de grupos. Antes de eso, su historia mundialista también incluye las actuaciones bajo el nombre de Checoslovaquia, con dos subcampeonatos en 1934 y 1962.
Entre sus principales figuras aparece Patrik Schick, delantero y referente ofensivo del equipo, acompañado por el mediocampista Tomáš Souček y el arquero Matej Kovar, quien tuvo un papel clave en la clasificación.
El equipo es dirigido por Miroslav Koubek, un entrenador experimentado que asumió recientemente el cargo y logró su primer gran objetivo al clasificar al Mundial. Chequia buscará ahora dar la sorpresa en un grupo accesible, apoyado en su fortaleza física y el juego aéreo como principales armas.







