Las autoridades ambientales de Chubut otorgaron la aprobación de la Evaluación de Impacto Ambiental a la firma Jaguar Uranium para explorar uranio en la provincia patagónica. La compañía canadiense anunció la inversión de 25 millones de dólares en la zona denominada «Guanaco» dentro del yacimiento de Laguna Salada localizado en la Meseta Central.
Jaguar es la misma compañía que en 2024 le compró a IsoEnergy los activos de Huemul – Agua Botada en el vecino departamento de Malargüe. No solo eso, ya mostró interés anteriormente en asociarse a la Comisión Nacional de Energía Atómica por Sierra Pintada.

A esto hay que sumarle que la minera canadiense anunció la firma de un acuerdo marco de colaboración no exclusivo con el Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza, con el objetivo de establecer un esquema formal de cooperación para el desarrollo de sus activos de uranio en la provincia.
En un comunicado, la confirmó que cuenta con los fondos para una campaña de exploración de dos años en Chubut y Mendoza.
El director ejecutivo de la empresa, Steven Gold, explicó en el comunicado de la empresa que «con este financiamiento, Jaguar está ahora bien posicionada para profundizar la exploración en ambos proyectos, respaldada por un sólido conocimiento técnico histórico, con el objetivo de llevar cada uno a una decisión de producción eventual».
LA POSICIÓN DE LA EMPRESA
Según los diferentes reportes en Chubut la empresa tiene 230 mil hectáreas bajo su control en una de las extensiones “más prometedoras para el descubrimiento de nuevos recursos que alimenten el ciclo del combustible nuclear argentino”.
En Mendoza Jaguar controla el distrito Huemul en Malargüe, donde no solo hay uranio sino también se habla de cobre y vanadio.

Finalmente se habla de “su presencia en el distrito de Sierra Pintada —el último gran enclave productor del país hasta finales de los 90— le otorga una ventaja competitiva única, al operar en zonas donde la geología es ampliamente conocida por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
SIERRA PINTADA Y LA DEUDA DE LA REMEDIACIÓN
Desde hace años se viene planteando y haciendo lobby para la posible reapertura de Sierra Pintada (donde se estima quedan entre 6 y 10 mil toneladas de uranio) pese a que nunca se terminaron las remediaciones de pasivos ambientales durante su etapa de explotación y que la Corte Suprema de Justicia de la Nación ordenó.
Desde 2010 la Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó a la CNEA que debe “abstenerse” de iniciar cualquier explotación productiva en el complejo fabril hasta no remediar los pasivos ambientales, algo que -hasta ahora- no sucedió.








