Cobos, el constructor…

Julio César Cleto Cobos es un personaje particular de la política argentina. Dueño del famoso voto “no positivo” contra la resolución 125, que disponía un régimen especial de retenciones a las exportaciones del sector agropecuario, el mendocino ha estado varias veces en el centro de la polémica.
En 2003 fue elegido Gobernador de la Provincia, teniendo entre sus ministros al actual mandatario, Alfredo Cornejo. Fue durante su gestión al frente del Ejecutivo provincial cuando atravesó su primera tormenta de proporciones: a mediados de 2007 aceptó integrar la fórmula presidencial del Frente para la Victoria junto a Cristina Fernández de Kirchner. La decisión le valió ser Vicepresidente de la Nación y que el tribunal de ética de la Unión Cívica Radical decidiera expulsarlo de por vida del partido.
Ya como segunda autoridad a nivel nacional, la relación con la ex presidente fue irregular pero concluyó definitivamente (en lo político, sobre todo) la noche del 17 de julio de 2008, cuando el mendocino, con su “no positivo”, dejó sin efecto una medida que impulsaba firmemente el Ejecutivo y que le había valido una pelea de proporciones con el establishment agropecuario nacional.
Las noticias se han vuelto a ocupar de Cobos por estos días. En este caso, la contratación de su pareja, Natalia Obón, como secretaria en la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza ha despertado suspicacias. Obón se recibió hace pocos meses de abogada bajo la modalidad “a distancia” y vaya uno a saber por qué giro venturoso del destino ya logró –en tiempo y carrera récord- recalar en ese puesto de particular trascendencia dentro del Poder Judicial Federal.
Cobos, el oriundo de Godoy Cruz, se recibió de ingeniero en construcciones en la UTN de Mendoza en 1988. Quizás en aquella ocasión haya recibido su título de grado sin tener en cuenta que su destino no estaría demasiado ligado a la ingeniería formal, pero sí a su capacidad para construir, fundamentalmente relaciones de poder.