Ante el avance de la primavera y el verano, se presentan las condiciones favorables para el desarrollo de los insectos-plaga, como por ejemplo las moscas de los frutos. Por este motivo, desde principios de septiembre se ha puesto a punto la producción de insectos estériles en la Bioplanta del Iscamen en el departamento de Santa Rosa, y se ha iniciado la liberación aérea en los oasis norte y este.
Según informaron fuentes oficiales, a medida que las condiciones ambientales evolucionen, se ampliará la densidad de liberación a los cuatro oasis productivos de la provincia para actuar preventivamente en el control de la plaga.
«En esta época, los vecinos de las zonas urbanas están cosechando cítricos en el patio de sus casas y hay que tener en cuenta que la mosca del Mediterráneo pasa el invierno en esas frutas. Lo que necesitamos hacer es cortar ese ciclo invernal para que no se infecten las zonas cultivadas de los oasis norte y este. En lo que refiere a San Rafael, Valle de Uco y General Alvear, los trabajos son preventivos para evitar que la plaga se instale en esas regiones». dijo a FM Vos 94.5 Andrea Bartolucci, ingeniera agrónoma y técnica del Iscamen.
Luego, explicó la metodología que aplican para combatir la plaga. «En esta época estamos iniciando la liberación de insectos estériles en forma terrestre. Esto se hace en áreas puntuales, donde hay un mayor movimiento de frutas. La próxima semana, comenzaremos con la liberación aérea en los oasis norte y este. Las acciones se van haciendo de forma gradual, así que esperamos que con el correr de las semanas ampliemos los trabajos en el resto de los oasis», señaló.
A su vez, indicó cuál es la situación de cada uno de los oasis en relación a las superficies cultivadas y el daño que provoca el insecto. «Hay un escenario con presencia de mosca que se corresponde a los oasis norte y este, mientras que el área libre de mosca comienza a partir de Valle de Uco hacia el sur de la provincia y la Patagonia. Esta última situación, nos permite alcanzar nuevos mercados sin aplicar tratamientos cuarentenarios», destacó.
«En el norte de la provincia hay una escasa prevalencia del insecto, los cual cumpliendo ciertos requisitos nos permite tener un sistema de tránsito de producción hacia las áreas libres», añadió.
Asimismo, puso en valor el trabajo que se realiza en la Bioplanta del Iscamen, que se ubica en el departamento de Santa Rosa. «En la Bioplanta Multipropósito de producción del Iscamen se crían y esterilizan, de forma masiva, ejemplares machos de mosca del Mediterráneo. Al liberarse al ambiente, estos machos esterilizados copulan con las hembras silvestres interrumpiendo el ciclo de biológico del insecto. De esta manera, disminuye la población silvestre de la plaga. Lo que nosotros transitamos y exportamos son las pupas esterilizadas de moscas antes de que emerjan. Actualmente, exportamos las pupas a Chile y en algunas oportunidades a Bolivia. A nivel nacional asistimos a la región de la Patagonia, mientras que hay un marcado interés de la zona del litoral y San Luis», enfatizó Bartolucci.
Más adelante, se abocó a contar cómo es el ciclo de la mosca del Mediterráneo. «Donde no hay fruta la mosca no va a estar. Este insecto no se alimenta ni de brotes ni flores. Por eso mismo, iniciamos la campaña en esta época manteniendo el combate de la plaga durante todo el verano. Técnica del Insecto Estéril debe realizarse de forma sostenida, ya que la plaga emerge de forma escalonada. Se trata de un método de control biológico que propone la utilización de insectos para controlarse a sí mismos. La idea es cubrir de noviembre a marzo, luego de esa fecha se va evaluando el escenario de acuerdo a las temperaturas y las frutas que haya en campo», precisó.
Finalmente, hizo un balance del trabajo realizado durante la temporada pasada. «La campaña del año pasado no fue fácil. Las altas temperaturas del verano no ayudaron a nadie. Marzo fue complicado para toda la zona este y norte. Esto último nos repercutió en algunas zonas de área libre. De hecho, tenemos un plan de emergencia para Tupungato. De todas formas, este foco fue controlado. Esa área está controlada por el SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) para evitar mayores problemas. Iscamen protege cerca de 85 mil hectáreas productivas, desde fruta temprana hasta de industria y exportación. Este año contamos con un presupuesto ajustado, tenemos mucho contacto con los productores para concientizar sobre diversas labores culturales para evitar la propagación de la mosca. Del compromiso del productor en el manejo de su finca depende mucho el éxito de cada campaña», cerró.







