Cómo fue el operativo sanitario provincial tras las intensas tormentas en San Rafael: asistencia a vecinos con patologías crónicas y prevención de enfermedades

La doctora Verónica Martínez, directora General de la región sur del Ministerio de Salud y Deportes de la Provincia, brindó detalles sobre el despliegue sanitario realizado tras las severas tormentas que afectaron diversos puntos de San Rafael. Con un operativo que incluyó desde traslados de urgencia en ambulancias 4×4 hasta tareas de desinfección y reposición de medicación crítica, el sistema de salud provincial trabajó para contener a las familias evacuadas y evitar brotes de enfermedades en las zonas más golpeadas.

LA ASISTENCIA EN LA EMERGENCIA: CON FOCO INICIAL EN PACIENTES CON ENFERMEDADES CRÓNICAS

El desborde de ríos y canales el pasado viernes 23 y 24 de enero generó una situación crítica en los distritos. El acceso a las zonas afectadas se tornó casi imposible para vehículos convencionales, lo que obligó a utilizar equipamiento especial para llegar a los damnificados. «La situación fue bastante importante, especialmente en Los Coroneles, donde el ingreso fue muy dificultoso debido a la gran cantidad de agua. Tuvimos que intervenir con la ambulancia 4×4 de la Villa 25 de Mayo, que está preparada para estos terrenos, para asistir a unas 12 familias evacuadas en una escuela. Nuestro foco inicial fue la atención de pacientes con enfermedades crónicas: personas con diabetes e insuficiencia renal en tratamiento de diálisis», detalló la doctora Martínez en FM Vos 94.5.

«Durante el operativo de emergencia, tuvimos que realizar dos traslados de pacientes que presentaban crisis hipertensivas, mientras que en la zona de Pobre Diablo se derivaron dos personas con eventos coronarios agudos», precisó.

TERRITORIO Y PREVENCIÓN: EL DESAFÍO DE LA POSTORMENTA

Una vez pasada la urgencia, donde el agua alcanzó niveles de hasta un metro dentro de algunas viviendas, el Ministerio de Salud inició una fase de seguimiento domiciliario para mitigar riesgos sanitarios indirectos. «El día lunes desplegamos agentes sanitarios para dos tareas fundamentales. Primero, la reposición de medicamentos crónicos como insulina e hipertensivos, ya que muchas personas perdieron sus dosis o se quedaron sin cadena de frío por los cortes de luz. Segundo, iniciamos tareas de prevención contra la contaminación del agua. El martes sumamos un equipo para el relevamiento de vacunas, aplicando principalmente dosis de antitetánica y Hepatitis B a quienes sufrieron lesiones durante la tormenta», comentó la directora General de la región sur del Ministerio de Salud y Deportes.

«Finalmente, el miércoles, realizamos desinfecciones en las viviendas que ya se habían secado para combatir la propagación de mosquitos y prevenir infecciones», agregó.

UN FRENTE COMÚN: LA ARTICULACIÓN DE FUERZAS ANTE LA CRISIS

La magnitud de la emergencia climática en el sur mendocino dejó en claro que la respuesta sanitaria no puede ser un esfuerzo aislado. La doctora Verónica Martínez destacó que, más allá de la asistencia médica directa, el éxito en la protección de las familias evacuadas radicó en una coordinación interinstitucional sin precedentes, donde cada organismo aportó su especialidad para cubrir las múltiples aristas de la catástrofe. «Es fundamental que la comunidad sepa que en estas situaciones de crisis trabajamos de manera mancomunada con distintas dependencias e instituciones. El Ministerio de Salud se enfoca en la asistencia sanitaria y la prevención de enfermedades, pero el abordaje es integral», aseguró.

«Hubo una presencia muy fuerte de la Cruz Roja, colaborando activamente en la logística de los evacuados y brindando primeros auxilios. Al mismo tiempo, el municipio se encargó del relevamiento social para asistir con las necesidades básicas a quienes perdieron todo bajo el agua. Esta red es la que permite que, tras la tormenta, la respuesta sea efectiva y humana», destacó al finalizar la comunicación.

PROTOCOLO DE ACTUACIÓN: LA DIVISIÓN DE ROLES CLAVE PARA ASISTIR A LOS DAMNIFICADOS

Para gestionar los recursos y llegar a cada rincón afectado, se distribuyeron responsabilidades clave entre los actores estatales y sociales:

Ministerio de Salud / Área Sanitaria: Se hizo cargo de la vigilancia epidemiológica en terreno, la vacunación (Hepatitis B y antitetánica) y la reposición de medicación para pacientes crónicos.

Cruz Roja Argentina: Actuó como soporte vital en la logística de los centros de evacuados y en la atención primaria de las familias desde el primer momento de la crecida.

Gobierno municipal: Llevó adelante el censo de daños y la entrega de insumos básicos (colchones, alimentos y ropa) para los damnificados sobre todo de Los Coroneles, El Molino y Pobre Diablo.

Servicio de Emergencia Coordinado (SEC): Fue el brazo operativo para las derivaciones de urgencia, operando en zonas de difícil acceso y coordinando los traslados de pacientes con cuadros coronarios agudos.

Unidad Sanitaria Villa 25 de Mayo: Aportó la movilidad técnica necesaria (ambulancia 4×4) para penetrar en terrenos donde el lodo y el agua impedían el paso de cualquier otro vehículo de salud.