El contador y tributarista Guillermo Poch analizó la situación fiscal del país y sostuvo que el camino debe ser ordenar el gasto, generar nuevas fuentes de ingresos y construir previsibilidad para atraer inversiones. La elevada presión tributaria y la necesidad de sostener el funcionamiento del Estado plantean una de las principales discusiones económicas que deberá afrontar Argentina. En este contexto, el tributarista Guillermo Poch sostuvo que el país necesita revisar sus gastos y, al mismo tiempo, encontrar nuevas formas de incrementar la recaudación sin seguir aumentando los impuestos que ya pesan sobre ciudadanos y empresas.
Durante una entrevista con Diario San Rafael y FM Vos (94.5), Poch comparó la situación de las cuentas públicas con la economía de una familia, donde resulta necesario equilibrar los ingresos y los gastos. “Argentina puede hacer una revisión de sus gastos, pero también lo que tiene que buscar la dirigencia política es aumentar el nivel de ingreso sin querer aumentar más la presión tributaria”, explicó.
El especialista consideró que incrementar nuevamente la carga impositiva podría profundizar un problema que ya existe. En ese sentido, señaló que una de las alternativas consiste en ampliar la masa de recaudación a partir de una mayor actividad económica y de nuevas fuentes de ingresos. “Me parece que la Argentina lo que tendría que ir a buscar la dirigencia política es cómo aumentamos esa masa de recaudación con impuestos, tal vez hasta inclusive más bajos”, sostuvo.
Poch también se refirió a la informalidad y planteó que no necesariamente puede analizarse únicamente como un problema de incumplimiento de las obligaciones fiscales. Según explicó, una presión tributaria demasiado elevada puede generar incentivos para que determinados actores busquen quedar fuera del sistema. “Tan asfixiante la carga tributaria que el premio por incumplirla es alto”, afirmó.
Para el tributarista, la discusión sobre los impuestos está estrechamente vinculada con la necesidad de que Argentina pueda mostrarse como un país previsible frente a quienes tienen capacidad de invertir.
Poch consideró que la dirigencia política debería trabajar sobre una visión compartida respecto del orden de las cuentas y de las condiciones necesarias para generar confianza, incluso cuando existan diferencias ideológicas o políticas. “Me parece que lo que tendríamos que pensar es cómo en esa diferente visión mostrarnos hacia los inversores locales y extranjeros como un país ordenado y sensato”, señaló.
En esa línea, advirtió sobre las consecuencias económicas que pueden tener las disputas políticas y los cambios bruscos de rumbo. “No es gratuito la pelea, el desorden, el querer moverse rápidamente de un extremo al otro”, expresó. El especialista también planteó que los recursos disponibles actualmente no alcanzan para sostener indefinidamente el nivel de gastos y compromisos asumidos por el país. Por eso, consideró necesario realizar un análisis profundo que permita determinar qué actividades pueden generar nuevas fuentes de ingresos y, al mismo tiempo, cumplir con los compromisos asumidos para recuperar credibilidad ante el mundo.

El impacto del IVA
Otro de los puntos abordados durante la entrevista fue el impacto del IVA, uno de los principales impuestos que recaen sobre los consumidores. Poch coincidió en que se trata de un tributo regresivo, porque afecta proporcionalmente más a quienes tienen menores ingresos. “El IVA es un impuesto que tiene más impacto en la gente de bajos recursos”, explicó.
El tributarista remarcó que quienes cuentan con menores ingresos destinan una proporción mayor de sus recursos al consumo cotidiano, por lo que terminan soportando una carga importante a través de este impuesto.
“La gente no está llegando a fin de mes y pasó antes por el supermercado y pagó el IVA a una tasa de un 21%, entonces desde ese lugar lo que termina sucediendo es que esa persona está bajo una tributación que es injusta”, afirmó. Sin embargo, Poch señaló que reducir el IVA presenta una dificultad importante debido al peso que tiene dentro de la recaudación nacional y a la distribución de esos recursos entre las provincias. Por eso, consideró que el problema requiere una mirada integral sobre todo el esquema fiscal.
En ese sentido, fue contundente respecto de la posibilidad de seguir aumentando impuestos. “No estamos en condiciones de aumentar más impuestos, lejos de eso, lo que tenemos que aumentar es la base de la recaudación”, sostuvo. Para Poch, la clave está en generar nuevas actividades que permitan ampliar los recursos del Estado sin profundizar la presión sobre quienes ya tributan. “No me podés pensar y decir, a la gente o a las empresas les aplico más impuestos, eso ya es cosa del pasado”, afirmó.
Finalmente, sostuvo que el debate sobre una eventual reforma impositiva no debería quedar restringido a los especialistas. Consideró que también debe existir una demanda de la sociedad hacia la dirigencia política para avanzar en un esquema más ordenado y sostenible.


