Cómo planifican las empresas de Mendoza en plena crisis

Con cambios semana a semana, dudas sobre las actividades que podrán realizarse y la cantidad de personas que podrán circular, y la expectativa de cuánto personal estará disponible por motivos de salud, las empresas mendocinas deben avanzar en una de las tareas básicas de gestión: planificar los meses siguientes, en medio de un evento histórico a nivel mundial.

Al desconocimiento de cómo será el mundo «post covid» se suman los problemas económicos, que si bien son un factor de análisis constante en el país, esta vez incluyen una parálisis en la actividad de varios meses, con la pérdida de empleo y la caída de consumo que eso conlleva.

Si bien existen problemas comunes, cada sector mira al 2021 con expectativas diferentes: mientras que en algunos casos, como en la construcción, se está pivotando hacia las actividades que tienen más probabilidades de tener movimiento el año que viene, en otros no se proyecta más allá de unos pocos días.

Pymes con coronavirus

El titular de la Federación Económica de Mendoza (FEM), Alberto Carletti, señaló que los comerciantes están haciendo uso más que nunca de la capacidad de adaptación. «Hay dos factores que son totalmente complejos para la planificación: la situación desconocida de la pandemia y la situación macroeconómica de la Argentina, donde las condiciones son aún más difíciles», apuntó.

Carletti señaló que la proyección en realidad ocurre enfocada en el día a día, con la prioridad de que la empresa no se sume a las que han cerrado las persianas. El resto de los desafíos se enfrentará después. «Si lo comparamos con la salud, somos un paciente con comorbilidades: tenemos problemas preexistentes y ahora hay que solucionar esto, estamos en terapia intensiva haciendo todos los esfuerzos«, observó el titular de la FEM.

La rutina de los empresarios y quienes gestionan las pymes consiste actualmente en transitar el corto plazo mirando de cerca los anuncios del gobierno y la evolución de ciertos factores económicos, como el dólar blue. «Insisto, es adecuarse rápidamente a las circunstancias, que cambian todo el tiempo, dejando de lado el mediano plazo y lo que viene después», señaló.

Aún así, Carletti también indicó que existe un horizonte al cual apuntar una vez haya pasado la cuarentena. «No hay duda de que necesitamos generar dólares, aumentar las exportaciones. Deberíamos orientarnos hacia ese lado. Hay que trabajar sobre legislación laboral, carga impositiva y el financiamiento. Sin eso, va a ser muy difícil», concluyó.

 

Contemplar el desorden

El presidente de la Cámara de Empresas Constructoras Independientes de Mendoza (Cecim), Gerardo Fernández, definió el mapa que se ha trazado en la construcción como un panorama «donde sólo hay desorden y es imposible de planificar«.

Una tendencia del rubro, sin embargo, consiste en dar por perdidos los meses siguientes y tomar decisiones esperando que el 2021 se pueda recuperar el dinero. «Se ha visto un movimiento posible en transferirse desde los que hacían obra pública hacia la obra privada y ver cómo se acomodan. No hay mucho más que eso», declaró Fernández.

Sin proyecciones para obra pública y con los municipios cautelosos a la hora de iniciar proyectos por la incertidumbre respecto a los fondos, el titular de la Cecim analizó que hay factores incluso más desfavorables que en 2001. «Hay una canibalización en la que ni siquiera cubrimos los costos porque las licitaciones son por debajo», describió.

Es por estos motivos que distintos empresarios están optando, en medio de una serie de faltantes en el rubro a nivel nacional, por deshacerse del capital de trabajo, invertir en ladrillo y hacer circuito en la obra privada, apostando a que haya más movimiento en los próximos meses.

 

 

A tres semanas de distancia

El representante de la Asociación de Empresarios Hoteleros, Gastronómicos y Afines (Aehga), Fernando Barbera, detalló que en estos rubros la planificación no supera las tres semanas. Para los restaurantes y alojamientos, cada decisión depende de cerca de los cambios que se implementan en cada quincena desde la Nación y la Casa de Gobierno.

«Para las temporadas que vienen, trazamos un plan pesimista, medio y optimista, a pesar de que el principio que rige es el de incertidumbreHay grandes chances de que tengamos que usar el pesimista«, resumió Barbera, quien también resaltó que existe un ejercicio interno de no aferrarse al curso trazado, sino tender a la flexibilidad.

«No es fácil, sobre todo con puestos fijos tan altos como en nuestro rubro. Si nos sacan el ATP, nos cortan el oxígeno. No sabemos nunca qué van a hacer, pero hacia allá vamos. Por ahora esperamos tener abiertas líneas de crédito y que se abra el turismo«, resumió.

Esta práctica, sin embargo, también trae su desgaste a nivel humano. «Son ejercicios de estabilidad emocional. A veces son las 4.30 de la mañana y la cabeza te da vueltas, no podés seguir rindiendo. Hay que lograr soltar y transitar este río de montaña», aseguró Barbera.

 

 

Predicciones

Daniel Ariosto, titular de la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM), relató cómo se obtienen las noticias que determinarán las siguientes decisiones en las empresas y por qué esto representa un problema. «En nuestro país, a la mañana se recibe determinada información a nivel nacional, al mediodía eso comienza a mutar y en la noche ya se trata de algo completamente distinto. ¿Cómo planificás con eso?», planteó.

Siguiendo con la comparación de un paciente en crisis, Ariosto señaló que el empresario está concentrado en que el negocio sobreviva. «Estamos muy desconcertados y en estado de crisis terminal. Hablamos de millones de empleos», enfatizó.

El plan, por el momento, consiste en mantener una permanente comunicación con el Gobierno provincial y mantenerlo al tanto de la situación y los reclamos que plantean las distintas cámaras de Mendoza.

Mientras la pandemia continúe, Ariosto indicó que todavía hay pasos que pueden darse en las próximas semanas. «Estamos pidiendo que se eliminen los límites provinciales y que se abra el país. Que los micros de mediana y larga distancia, como los vuelos, puedan funcionar para el área corporativa y el turismo interno. Ahí es donde se tiene que avanzar con urgencia», destacó.

 

Fuente: El Sol