Cómo son los “celulares flexibles” y cuándo podrían llegar al mercado

Si hablamos de tecnologías que nos cambiaron la vida diaria, no hay dudas de que los smartphone significaron una auténtica revolución en nuestra cotidianeidad. Hoy es casi imposible pasar tiempo desconectados de nuestros teléfonos celulares: los estudios más recientes marcan que, en promedio, una persona revisa su aparato entre 80 y 110 veces por día, lo que señala una dependencia casi absoluta.

Y aunque las capacidades técnicas y las evoluciones tecnológicas de los smartphone se superan con el lanzamiento de cada nuevo modelo, puede que próximamente seamos testigos de un nuevo hito tecno: los celulares flexibles. Si las gigantes del mercado cumplen sus parámetros, en pocos meses podría no extrañarnos que un celular pueda doblarse como un papel o plegarse como si fuera de goma para ser guardado en el bolsillo o en cualquier sitio.

La empresa Huawei, segunda en ventas en el mercado de la telefonía celular detrás de Apple, se perfilaba como la pionera en lanzar los smartphones flexibles, según anticipó en julio la revista económica japonesa Nikkei Asian Review. Sin embargo, Samsung podría anticiparse y presentar el primer modelo en la Conferencia de Desarrolladores de esa empresa, que se realizará el 7 de noviembre en San Francisco, California. Así lo confirmó DJ Koh, su presidente ejecutivo, en una entrevista televisiva.

¿Qué tan útil sería un teléfono flexible?

Samsung quiere poner el foco los gigantes del mercado de las telefonías móviles en el diferencial del producto: ¿por que una persona invertiría plata en un teléfono flexible? “Si la experiencia de un teléfono plegable es la misma que la que ofrece una tableta, ¿la gente lo compraría?”, preguntó Koh. “Cada dispositivo, cada función, cada innovación, debería tener un mensaje significativo para el cliente final”, concluyó.

La principal dificultad que afrontan las compañías que proyectan lanzar el producto es el desarrollo de materiales completamente flexibles, ya que no sólo la pantalla deberá ser laxa: también la carcasa y la batería.

Sea una realidad o una artimaña para generarle presión a la competencia, las principales empresas aseguran estar “en la fase final” de la fabricación de lo que promete ser una nueva revolución tecnológica.