Una enorme alegría se vivió este fin de semana en Real del Padre, donde los Bomberos Voluntarios consiguieron poner en marcha su primer autobomba, luego de varios meses de trabajo, gestiones y esfuerzo colectivo para recuperar el vehículo.
La unidad había sido recibida en comodato tiempo atrás, pero su estado mecánico impedía utilizarla. Desde entonces, los integrantes del cuartel comenzaron a trabajar para devolverle su funcionamiento, con la colaboración de vecinos y diferentes sectores de la comunidad.
Finalmente, este fin de semana llegó el momento tan esperado: el camión volvió a encender su motor y pudo recorrer las calles del distrito, en una celebración que los propios bomberos compartieron a través de sus redes sociales.
“¡Un sueño hecho realidad! ¡El guerrero volvió a rugir!”, expresaron desde la institución, destacando el esfuerzo, el compromiso y la esperanza que acompañaron todo el proceso.
Uno de los agradecimientos especiales estuvo dirigido al Taller Mecánico Alberto Sánchez, responsable de los trabajos que permitieron recuperar el funcionamiento del vehículo.
“Todavía faltan algunos retoques, pero lo más importante ya es una realidad: nuestro guerrero está rodando nuevamente”, señalaron desde el cuartel.
DE FESTEJO EN LAS CALLES
Para celebrar el logro, los bomberos realizaron un recorrido por las calles de Real del Padre, donde recibieron muestras de cariño y acompañamiento de los vecinos.
“Esta felicidad también es de ustedes”, manifestaron, agradeciendo el respaldo de la comunidad y disculpándose por las molestias que pudo ocasionar el recorrido.
La recuperación del autobomba representa un avance importante para los Bomberos Voluntarios de Real del Padre, que continúan trabajando para fortalecer su capacidad de respuesta ante incendios y otras emergencias.
Si bien todavía restan algunos detalles para completar su puesta a punto, la institución dio un paso fundamental para contar con una unidad propia en funcionamiento, fruto del esfuerzo de sus integrantes y la solidaridad de toda una comunidad.


