Con la llegada del 1 de diciembre los pescadores volvieron a “desempolvar” las cañas y los reel para salir en búsqueda de su pasión.
Si bien desde el inicio de noviembre se habilitó la pesca de salmónidos, lo más buscado en el departamento es el pejerrey que arrancó este lunes.
La temporada para pejerreyes y percas se habilitó el 1 de diciembre y se mantendrá abierta hasta el 30 de septiembre. Sin embargo, Laguna Las Salinas permanece vedada en toda su extensión, por lo que no se permite la actividad en ese espejo de agua.

Para percas, la normativa establece un máximo de 10 ejemplares por pescador en El Nihuil y 15 en el río Atuel aguas abajo de Valle Grande.
En el caso del pejerrey, se pueden sacrificar hasta 30 piezas por salida en los embalses El Nihuil, Agua del Toro, Los Reyunos y Valle Grande.
Respecto de otras especies, se permite la pesca sin límite de carpas y dientudos, mientras que las mojarras tienen un tope de 50 ejemplares por pescador y por excursión.
TRUCHAS
Hay que destacar que el pasado lunes también se habilitó la trucha marrón, arco iris y fontinalis en Agua del Toro, Los Reyunos y Valle Grande hasta el 3 de mayo.

Se permite el sacrificio de hasta cuatro salmónidos por pescador y por salida de pesca en Laguna El Sosneado, embalses Los Reyunos, Agua del Toro, y en los ríos Diamante y Atuel.
Para el embalse El Nihuil, el límite se reduce a dos salmónidos por pescador por jornada. En el Coto de Pesca del Río Diamante rige un régimen especial: allí solo se permite la modalidad de captura y devolución obligatoria, exclusivamente con mosca.
Se recuerda que toda persona que desee pescar debe contar con el carnet de pesca correspondiente y respetar estrictamente las cantidades, especies y modalidades establecidas en la resolución vigente. El objetivo es compatibilizar la actividad recreativa con el cuidado de los ambientes acuáticos y la conservación de las poblaciones ictícolas de la provincia.







