“Un paso atrás, no me toques” es un colectivo que denuncia los abusos y el acoso sexual que sufren las mujeres en los conciertos de rock.
El espacio lo crearon mujeres fanáticas de La Renga, que se cansaron de las situaciones que viven las chicas en los recitales de rock.
El colectivo se reúne para organizar actividades visibilizar los abusos y el acoso sexual en eventos rockeros, pedir por mujeres, promover una campaña contra el machismo en el rock y brindar un espacio para canalizar experiencias anónimas.
En este marco estuvieron este fin de semana en San Rafael en la previa del “banquete” de La Renga en el Poli 2.
Desde las 18 estuvieron frente a las boleterías ubicadas en Patricias Mendocinas y Mendoza. Junto al equipo del Área de la Mujer de la Municipalidad concientizaron sobre “cuidados y espacios seguros para mujeres y disidencias”.
El proyecto surgió en 2022 de dos jóvenes y con el tiempo fue creciendo como un espacio de contención y escucha para las mujeres que van a los recitales.
Actualmente el colectivo supera las 20 mil seguidoras en su cuenta de Instagram y tiene presencia en recitales de distintas bandas.
El objetivo es que los “puntos violetas”, como se conoce a los espacios de contención a mujeres que ya funcionan en algunos recitales, lleguen a cada vez más lugares para que haya especialistas capacitadas para contener situaciones de violencia en todos los eventos masivos.







