Condenaron al “robacoches” que tenía a maltraer a vecinos en zona de Policlínica

En otro expedito proceso que se desarrolló en tribunales, quedó condenado con prisión en suspenso José Audad Nievas, quien la semana pasada había sido detenido en el marco de una investigación por robos en el interior de vehículos estacionados en zona de la Policlínica.
A instancias de un acuerdo entre el fiscal Javier Giaroli y el defensor de Audad, se determinó una condena de 3 años en suspenso para el joven, quien obtuvo la libertad aunque de manera condicional, sujeta al buen comportamiento. En caso de incumplir con los requisitos dispuestos en el convenio fiscal-defensor, se revocará la condición suspensiva de la pena.
Audad sumó dos causas por “robo simple” y otra por “hurto agravado por escalamiento”. Las primeras fueron relacionadas a romper ventanillas de automóviles para sustraer elementos de valor de su interior.
Las andanzas de Audad terminaron cuando robó en el interior de un Renault Clío, al que le rompió la ventanilla trasera derecha. Del interior sacó una cartera, acción que más tarde fue registrada por una cámara de seguridad. En las imágenes se observa a Audad cómo revisa el bolso, sentado frente a una casa en cercanías de la Policlínica, donde había cometido el hecho.
Con Audad identificado, a Giaroli le restó que la dueña del Renault Clío se presentara a realizar la denuncia en la Comisaría 32ª, lo que finalmente sucedió. Con esos elementos, el fiscal exhibió pruebas incontrastables contra Audad, quien tenía además otras dos causas relacionadas a delitos contra la propiedad.
En virtud de lo anterior, en poco más de una semana, Audad salió de tribunales con condena y con la posibilidad de reencausarse, ya que la pena fue de carácter suspensiva. En caso de incurrir en otro delito, el joven no solo tendrá que cumplir los años de prisión impuestos sino responder ante la nueva causa y con la posibilidad de ser declarado reincidente.
Los llamados “robacoches” actúan a diario en San Rafael, sobre todo en la ciudad. Hay zonas del centro y sus alrededores donde este tipo de delitos es habitual y, por lo general, lo cometen “ladrones de poca monta”, en muchos casos menores y en otros quienes recientemente han cumplido la mayoría de edad.
Los malvivientes revisan el interior de los vehículos y, en caso de advertir la presencia de un objeto de valor, fuerzan cerraduras o dañan algún vidrio para rápidamente apropiarse de lo que hay dentro del automóvil y escapar. De ese tipo hay cientos de denuncias en dependencias del centro, por lo que es todo un mensaje que esas causas lleguen a la justicia y se resuelvan con condena.