El acceso a las tecnologías de la información dejó de ser una limitación histórica para el sector productivo en los parajes más alejados de Mendoza. A través de un programa articulado entre la Dirección de Ganadería de la provincia, el Clúster Ganadero y la Fundación COPROSAMEN, más de 700 productores rurales han incorporado antenas satelitales de alta velocidad en sus establecimientos y vehículos. El esquema se basa en una financiación accesible a 20 meses sin subsidios directos, lo que permite a las familias rurales contar con señal continua en zonas de alta complejidad geográfica como Lavalle, Malargüe y el secano provincial. A esta iniciativa se suma la implementación del plan de cepas para cerramientos y el desarrollo de proyectos para la provisión de energía solar en puesteros que carecen de red eléctrica. En paralelo, el sector ganadero provincial experimenta una fase de repunte de precios impulsada por la demanda internacional de proteína animal, un incremento del 8% en los índices de destete precoz y una saturación en la capacidad de faena del sector porcino por el alza sostenida del consumo. Roberto Ríos, director de Ganadería de la Provincia de Mendoza, brindó detalles sobre la logística del programa de conectividad, las perspectivas ganaderas para los próximos años y la transformación estructural del trabajo en el campo.
Inclusión digital en el secano: financiación a 20 meses y cobertura en puntos remotos
El plan de conectividad satelital busca alcanzar a 1.200 productores para garantizar la comunicación diaria, la gestión administrativa y la calidad de vida en los puestos.
«El sistema de antenas satelitales está funcionando con mucho éxito a partir de una gestión coordinada con el Clúster Ganadero y la Fundación COPROSAMEN. Ya superamos las 700 antenas entregadas y este mes calculamos alcanzar las 770. La meta es seguir distribuyendo hasta que el último productor que lo necesite nos lo solicite. Se las entregamos activadas en el lugar que ellos elijan o listas para instalar en sus vehículos», destacó.
«No se trata de un subsidio, sino de una herramienta de financiación directa. El Estado adquiere las antenas y se las entrega al productor, quien las abona en 20 cuotas fijas de 10.000 pesos por mes, sobre un costo total de 200.000 pesos. Esto ha traído un alivio enorme en las zonas más distantes, como por ejemplo Malargüe o Lavalle. Estamos muy conformes. En lugares remotos rodeados de montaña o en el medio del campo, hoy se tiene señal de internet continua. Prevemos llegar a las 1.200 antenas a medida que los pagos nos permitan reinvertir», aseveró Roberto Ríos.

Infraestructura para el puestero y el avance de la energía solar
Junto a la conectividad, la provincia avanza en programas de insumos e infraestructura básica para mejorar las condiciones de habitabilidad y producción en establecimientos sin red de servicios.
«En conjunto con el Clúster y Coprosamen también pusimos en marcha el Plan Cepo, se le da un cepo al productor que paga en 10 cuotas de 170 mil pesos. Por otra parte, estamos trabajando fuertemente en la provisión de paneles solares para las familias rurales que viven a más de 10 kilómetros de la línea eléctrica monofilar. El objetivo central es que la gente pueda vivir con dignidad en el campo, con los mismos servicios de los que disponemos en los centros urbanos», manifestó el director de Ganadería de Mendoza.
Repunte ganadero: destete precoz, precios sostenidos y demanda de carne porcina
Además, durante la entrevista, Roberto Ríos se manifestó sobre la situación actual del sector en nuestra provincia. Allí destacó que el escenario para la ganadería bovina y porcina en Mendoza muestra indicadores de crecimiento impulsados por el consumo interno y la demanda global de carnes.
«El sector ganadero observa la coyuntura con muy buenos ojos. Se han sumado nuevos actores, hay mayores inversiones en hacienda y en infraestructura de campos, y prevemos que esta tendencia positiva se sostendrá al menos por los próximos dos o tres años. Existe un faltante estructural de proteína animal en todo el mundo y mercados como Estados Unidos mantienen una demanda muy firme», señaló.
«A nivel local, la aplicación de técnicas como el destete precoz desde principios de 2025 nos permitió mejorar en un 8% la producción en la provincia, lo que representa ocho terneros más por cada cien vacas. El sector porcino ha crecido fuertemente debido a los cambios de hábitos de consumo en las nuevas generaciones. Hoy la faena de cerdos en Mendoza se encuentra al límite de su capacidad operativa. La conducta ha cambiado en los jóvenes y hoy existe otra forma de comer. Se han volcado a la proteína animal y es por eso que falta cerdo, falta pollo y carne bovina”, finalizó Roberto Ríos.



