El “semáforo” de octubre que Coninagro ofrece sobre economías regionales, reveló 14 sectores en rojo, cuatro en amarillo y sólo la producción de yerba mate en crecimiento. En alerta están el algodón, el arroz, la avicultura, la ganadería bovina, los cítricos, los granos, la lechería, el tabaco, el vino, la papa, los ovinos, la miel, la mandioca, y la producción forestal. Por su parte, el maní, las hortalizas, los porcinos y las peras y manzanas, se ubicaron bajo la luz amarilla acusando signos de advertencia. En todos los casos, la brecha cambiaria o los costos internos inciden de manera negativa en la producción.
«El propósito de este informe es que se conozca la realidad que atraviesa la producción regional del país. También mediante el mismo, se busca elevar un reclamo al gobierno nacional con fundamentos sólidos. Desde hace más de un año que el 90% de las producciones que están vinculadas a las cooperativas de Coninagro están en estado crítico. A excepción del rubro de la yerba mate, las demás están pasando un mal momento», dijo a FM Vos 94.5 el presidente de Coninagro, Elbio Laucirica.
«Esto es algo muy grave porque evidentemente nos vemos perjudicados. Primero fueron las inclemencias climáticas y después debido a las políticas que se aplicaron que no han sabido incentivar la producción con mayores inversiones y mano de obra», agregó.
Además, señaló cuál es la situación de la economía regional mendocina en relación a la producción del vino. «La provincia de Mendoza viene de atravesar unos daños en los cultivos que tendrán sus consecuencias no solamente este año, sino también el que viene. El perjuicio que tiene el vino es justamente la brecha cambiaria y los altos costos internos por la inflación que tiene esa actividad. Estos factores ubican a esa economía regional en una situación crítica», remarcó Laucirica.
Más adelante, se refirió a la crisis que golpea al sector de la lechería. «Ese rubro está en una situación extrema, tanto que en algunos casos se realiza liquidación de rodeos. La lechería que es más de zona la pampeana está sufriendo una caída en los precios internacionales. Además, a este sector se le han encarecido notablemente los costos. El dólar soja y el maíz hicieron que aumentara el precio de los alimentos de las vacas lecheras. A esto hay que sumarle el problema de la brecha cambiaria y que están dentro del programa de Precios Justos. El productor no es formador de precios, por lo tanto, se agudiza el panorama», fundamentó el titular de Coninagro.
«Se están secando las vacas y por eso el productor las liquida. El escenario no es para nada alentador», añadió.
Para concluir, Laucirica reflexionó acerca de las próximas elecciones presidenciales y su incidencia en el sector que él representa. «Estamos con una gran expectativa, esperanzados de que con un nuevo gobierno haya un cambio en la política para que se solucionen todas las cuestiones que venimos reclamando. La Argentina tiene que tener predecibilidad y generar la suficiente confianza, así podremos desarrollar nuestra actividad de forma normal. Hoy le estamos reclamando a las autoridades nacionales lo que es más urgente. Nuestra actividad genera divisas al país y trabajo, ya que moviliza la economía de los pueblos del interior”, concluyó.







