Conmoción en Comodoro Rivadavia por el asesinato de un joven alvearense

Darío Reyna tenía 22 años, era de General Alvear pero desde hace un tiempo vivía en Comodoro Rivadavia (Chubut), donde el último sábado, en la madrugada, fue asesinado tras recibir una puñalada en el pecho, durante una pelea que se originó en el barrio Standard Norte de esa ciudad patagónica.
De acuerdo con lo replicado por medios chubutenses, Reyna habría intentado mediar en una riña de la que participaban varias personas, cuando uno de los contendientes extrajo un cuchillo con el que le asestó una puñalada en el pecho. Los intentos médicos por salvarlo no alcanzaron y el chico murió en un hospital de la zona.
Reyna, tras una adolescencia complicada, incluso con incursiones en el delito, había logrado reencauzar su vida gracias a la religión. Apostaba a apoyar a quienes, sumidos en la pobreza, les costaba tener su plato de comida todos los días. En el último tiempo, sostuvo uno de sus amigos en las redes sociales, tenía como objetivo abrir un merendero para ayudar a personas carenciadas del barrio donde vivía. El crimen de Darío generó consternación en Comodoro y movilizó de inmediato a la Policía y la Justicia a esclarecer lo sucedido.

Allanamientos
y un sospechoso
La investigación por el crimen de Reyna comenzó con las averiguaciones respecto a qué sucedió durante la madrugada del sábado y quiénes participaron de la pelea fatal. Así surgieron dos domicilios que, con orden judicial, la Policía de Chubut allanó durante la noche del mismo sábado. De las viviendas, situadas en calles 12 de Octubre y La Floresta, los pesquisas se llevaron elementos de interés para la causa, aunque no dieron con un sujeto llamado Héctor Oviedo, sindicado como autor del asesinato de Darío.

Sentidas palabras
Pablo Joandet, amigo de Darío Reyna, usó su perfil de Facebook para publicar sentidas palabras sobre el joven alvearense, luego de su dramático final.
“Diego era un pibe que dio y daba todo por sus hermanos, de quienes estaba a cargo, y también por otros chicos en situación de marginalidad como él. Gracias doy a Dios por haberlo conocido. Gracias a él, hoy me doy cuenta que todos valen mucho y, en vez de tirarles una piedra, pueden cambiar. Puede haber un Darío en tu barrio, interesate por ir a conocerlo. Dejá de mirarlo de lejos y juzgarlo por lo que aparenta ser. Te vas a dar cuenta que son jóvenes que tienen mucho por dar en nuestra sociedad”.