Construcción en Mendoza: los precios se desaceleran, pero la caída del consumo enciende alarmas

Como cada inicio de mes, el Centro de Ingenieros de Mendoza presentó su relevamiento sobre la evolución de los costos en el sector de la construcción. Los datos de marzo arrojan una dinámica particular: mientras el índice general se mantiene por debajo de la inflación promedio, la parálisis en la actividad se hace sentir en los mostradores. Daniel Dimaría, presidente de la entidad, analiza el comportamiento de los precios, la baja del hierro, la quietud de la mano de obra y el impacto de la macroeconomía en la realidad del profesional y el corralón mendocino.
El costo de la construcción en Mendoza registró un incremento del 1,25% durante marzo, una cifra que muestra una desaceleración respecto al 1,45% de febrero y que se ubica significativamente por debajo del nivel general de precios. «La medición que hacemos los primeros días de cada mes reflejó para marzo un incremento del 1,25%. Es un valor bajo, inclusive menor al de febrero, pero tiene una explicación clara: hoy el índice de aumento de la mano de obra es cero. Los valores vigentes para los obreros de la construcción no han sufrido modificaciones todavía, aunque es muy probable que hacia fin de mes una nueva paritaria cambie esta situación y lo veamos reflejado en el reporte de abril», analizó Dimaría en diálogo con FM Vos 94.5.
Materiales: entre las subas en áridos y la caída del hierro
A diferencia de la mano de obra, que se mantuvo estable a la espera de nuevas paritarias, el rubro de los materiales mostró una dinámica intensa con comportamientos dispares según el tipo de insumo. Mientras que los productos básicos de cantera y obra gruesa traccionaron el índice hacia arriba, el acero registró una caída que compensó parcialmente el promedio general.
En lo que respecta a los incrementos del mes, el costo de los materiales promedió una suba del 2,33%, impulsada por elementos esenciales de la etapa estructural. «Tuvimos subas significativas en el cemento, que aumentó alrededor del 4,5%, y especialmente en los áridos (arena y ripio), que subieron un 8%. Por su parte, los insumos de terminación e instalaciones, como plásticos y cañerías, también ascendieron en el orden del 4%», detalló el presidente del Centro de Ingenieros de Mendoza.
La nota discordante del informe fue la baja del acero, un insumo clave que registró un descenso del 6% durante marzo. Sobre este punto, el entrevistado fue claro: «Esta baja del hierro no está ligada a la supuesta importación de material chino —que en Mendoza aún no hemos visto circular—, sino más bien a la estabilidad y leve baja del valor del dólar en los últimos meses. El hierro es un material cuyo precio es sumamente sensible a la cotización de la moneda extranjera, y esa dinámica macroeconómica es la que se reflejó en los mostradores este mes», explicó.

El termómetro de la calle: corralones vacíos
Más allá de las planillas de costos, el Centro de Ingenieros advirtió sobre una caída drástica en el consumo de insumos, basada en el relevamiento directo que realizan los profesionales en los puntos de venta. «No tenemos números de ventas concretos, pero sí percepciones objetivas de los profesionales. Hace unos días, en uno de los negocios de materiales más importantes de Mendoza, a las dos de la tarde llevaban atendidas a 50 personas, cuando antes esa era la cantidad de gente que entraba en la primera hora de trabajo», ejemplificó Dimaría.
«Realmente el ingreso de compradores es bastante bajo. Hoy no hay ningún insumo que uno vaya a buscar y no encuentre; no hay faltante de materiales en ningún lado, lo que faltan son clientes», expresó con preocupación.
Perspectivas y el factor internacional
Aunque la inflación interanual en el sector se ubica en el 20,3%, Daniel Dimaría señaló que la tendencia descendente que se observaba el año pasado parece haberse estancado, sumando nuevos factores de riesgo en el horizonte. «En el interanual estamos en un 20% de incremento, un valor bajo comparado con años anteriores. Sin embargo, en diciembre estábamos en el 18%, lo que significa que esa caída progresiva se detuvo y ahora tiende a un pequeño aumento. No es un buen augurio. Además, el conflicto en Medio Oriente probablemente afecte el precio de los combustibles, lo que impactará en los fletes y, por decantación, en el costo de los materiales», anticipó.
Respecto a la posible llegada de materiales importados para abaratar costos, el ingeniero Dimaría dejó un consejo técnico para los desarrolladores: «Sobre el hierro chino, si alguien tiene la oportunidad de comprarlo, mi recomendación es que lo haga ensayar en los institutos técnicos que tenemos en Mendoza. Es un material muy susceptible que requiere evaluar su calidad antes de ser utilizado en una estructura», cerró.