El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer recientemente el Índice de Precios Internos al Por Mayor (IPIM), el cual reflejó una marcada desaceleración al ubicarse en un 2,5%. Si bien el dato macroeconómico sugiere un freno en el ritmo inflacionario de la cadena de distribución, el impacto en las góndolas locales exhibe matices condicionados por la estacionalidad invernal y las particularidades de la economía regional.
Daniel Garre, reconocido referente del sector comercial mayorista y propietario de La Yunta en San Rafael, analizó cómo repercute esta tendencia en los precios al mostrador, detalló las profundas transformaciones en las conductas de compra de los consumidores —quienes vuelcan masivamente su demanda hacia segundas y terceras marcas— y trazó un complejo diagnóstico sobre la microeconomía del sur de Mendoza ante los magros resultados de la agricultura y el turismo.
El freno en la evolución de los precios mayoristas es percibido en la mayoría de los rubros comerciales, aunque los productos vinculados al consumo estacional por las bajas temperaturas escapan transitoriamente a la tendencia a la baja. «La dinámica de los precios muestra un comportamiento dispar según el sector que se analice. Hay familias de productos que sí reflejan con claridad esta desaceleración y se mantienen estables, pero existen otras líneas que se mueven por factores puramente temporales. En lo que respecta a los derivados de las harinas y la grasa, durante el último mes se registró un aumento bastante más fuerte de lo normal. Esto responde de manera directa a la estacionalidad: con la llegada del frío el consumo de estos alimentos aumenta notablemente, lo que terminó encareciendo el pan y todos los productos derivados», analizó Daniel Garre de entrada.
«Salvando esa excepción estacional, el resto de las familias de artículos ha mostrado un comportamiento normal, con variaciones que rondan el 2% o que prácticamente no han registrado movimientos», detalló.

El nuevo mapa del consumo: segundas marcas y la caza de promociones
Las estrategias de los consumidores sanrafaelinos para defender el poder adquisitivo varían de acuerdo con el perfil socioeconómico, consolidando una migración masiva hacia opciones más económicas y un fuerte esquema de financiamiento. «Por la cantidad de sucursales que operamos y los diferentes puntos geográficos donde estamos ubicados, el termómetro de la demanda se nos presenta de forma muy variada. En términos generales de volumen, los niveles de venta no han caído de manera drástica, pero sí observamos un fuerte cambio en la conducta del cliente. En los sectores de ingresos medios y bajos se nota un aumento muy marcado en la elección de segundas y terceras marcas para los productos de primera necesidad», dijo Garre a FM Vos 94.5.

«Por su parte, en los canales de mayor poder adquisitivo, el cliente sigue buscando las marcas tradicionales pero se vuelca de lleno a las promociones. Hoy en día, la gente persigue activamente los descuentos, los beneficios con tarjetas de crédito y las facilidades de pago para intentar sostener sus niveles habituales de consumo», agregó.
El auge de los eventos masivos de descuento en el sector mayorista
Iniciativas comerciales coordinadas a nivel nacional como el Black Week Mayorista comienzan a consolidarse en la agenda local, abriendo una ventana de oportunidad para el stockeo familiar y comercial. «Creo que este tipo de programas masivos de descuento van ganando territorio año tras año en la consideración de la gente y se van cumpliendo las expectativas que nos fijamos. Quizás en esta última oportunidad nos faltó un margen mayor de difusión previa, pero es una herramienta con un gran potencial de cara al futuro. El desafío para las próximas ediciones será planificarlas con mucho más tiempo de anticipación; esto nos va a permitir alcanzar acuerdos sólidos con los proveedores para que se destine mercadería puntual y específica para esos días con descuentos realmente especiales. Son programas comerciales sumamente interesantes que dinamizan el sector», opinó al respecto.
Alerta por la microeconomía local ante el freno de las economías regionales
A diferencia de otras regiones del país impulsadas por el sector energético o la producción granaria, el sur de Mendoza enfrenta un panorama complejo por el debilitamiento de sus principales motores productivos. «Al observar la microeconomía local no veo un panorama favorable; al contrario, lo noto complicado. A diferencia de lo que ocurre en otras zonas como el sur del país, donde el petróleo y el desarrollo de Vaca Muerta inyectan una dinámica económica mucho más fuerte, o en el centro del país con el impacto positivo de los granos, nuestra economía regional no está bien», declaró Garre.
«El sector de la agricultura local viene muy golpeado y la temporada de turismo no ha sido buena. No hemos tenido buenos niveles de afluencia turística y la realidad agrícola es muy mala; estoy convencido de que todo esto va a repercutir de manera directa y negativa en los bolsillos de la comunidad de San Rafael», concluyó.







