Controles permanentes

Una nueva modalidad parece haberse impuesto en materia de controles de diversión nocturna. Según nos comentaron los que suelen salir de noche, en algunos locales bailables que han sufrido clausuras por exceder la capacidad admitida, hay uno o dos inspectores asignados de manera permanente. Es que los controles ocasionales y momentáneos dejaban abierta la posibilidad de que, al retirarse los responsables, la cosa se saliera de madre y el ingreso de personas volviera a colmar los espacios de los locales más allá de lo permitido.

Compartir
Artículo anteriorHojas, tierra y gente
Artículo siguienteSonría