CopterPack: la mochila que te transforma en un dron humano

Los jetpack y todo tipo de dispositivos para conseguir que el ser humano vuele son cada vez más comunes. Son usados para acrobacias y utilizados para equipos de rescate. De la combinación de los jetpack y los drones, surgió una nueva idea: el CopterPack.
CopterPack es una mochila voladora de una empresa australiana que lleva el mismo nombre. A diferencia de otras mochilas voladoras, esta no tiene propulsores, sino dos enormes hélices. En un vídeo publicado por la compañía muestran cómo la mochila funciona y permite al piloto elevarse en el aire.

Esta te permite volar a cualquier lugar utilizando un sistema de control de vuelo que utiliza software para hacer que sea fácil pilotarlo utilizando un ‘joystick’.La intención del invento es dotar al personal de rescate de emergencia de una forma segura de llegar a terrenos inhóspitos o zonas caóticas donde un helicóptero o un vehículo terrestre no puede llegar. Una vez allí, un médico podría atender a una víctima a la espera de que otras unidades de rescate pudieran llegar al lugar.

El primer vuelo de prueba oficial se realizó el 27 de mayo en Australia, donde está localizada la compañía creadora.

Si bien resulta una maquinaria innovadora y llena de tecnología, hay pocos destalles sobre las especificaciones técnicas del CopterPack. Aparte del hecho de que utiliza un sistema de energía eléctrica y un cuerpo central fabricado con fibra de carbono con una estructura de panel de abeja para reducir al mínimo el peso, no se sabe ni su rango de acción y ni el tiempo que puede estar en el aire.

Además, los grandes misterios de la maquina son la autonomía que tiene o la velocidad que puede alcanzar. La mochila se maniobra con el movimiento de sus dos grandes rotores, cambiando el empuje de forma variable e independiente según la acción del joystick, el control ubicado en uno de los apoyabrazos del invento.

Tanto los reposabrazos como las hélices están unidos a una mochila dura donde se encuentran la batería y la electrónica para estabilizar el vuelo.

La mochila tampoco asegura demasiada protección, ya que estar al lado de dos hélices gigantes y extremadamente potentes no es buena idea. Más todavía si no hay ninguna malla de protección o elemento que proteja, por ejemplo, los brazos del piloto en caso de accidente o toque accidental.

Si uno de los rotores o el sistema completo falla, no hay ningún dispositivo de seguridad. El piloto estará siempre a merced de la máquina.

Fuente: Ámbito