Coronavirus: Bolsonaro suavizó su discurso y pidió «un pacto para preservar la vida y el empleo»

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, convocó a sus compatriotas a “un gran pacto nacional por la preservación de la vida y de los empleos” para enfrentar la pandemia de coronavirus.

Lo hizo en un mensaje al Congreso transmitido por cadena oficial de radio y televisión, en momentos en que en varias ciudades se producían cacerolazos de rechazo a la política del mandatario frente a la enfermedad, a la que buena parte de la población juzga poco sanitarista y demasiado economicista.

Pido un gran pacto nacional por la preservación de la vida y de los empleos; ante el mayor desafío que enfrentó nuestra generación tenemos una misión que es salvar vidas pero sin olvidar los empleos”, afirmó el mandatario.

Por un lado tenemos que tener cautela y precaución con todos, principalmente los ancianos y los más vulnerables, pero, por otro, tenemos que combatir el desempleo; vamos a cumplir la misión de cuidar los empleos al mismo tiempo que cuidamos la salud de las personas”, agregó.

Para sostener sus argumentos, Bolsonaro -que días atrás había calificado al coronavirus como “una gripecita”- citó por segunda vez en el día de manera distorsionada un pronunciamiento del director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanon.

Según el jefe del Estado, “el director de la OMS dice que hay trabajadores que necesitan trabajar para tener el pan de cada día y que los gobiernos tienen que tener esta población en cuenta”, y se preguntó: “Si les impedimos moverse, ¿qué les ocurrirá a esas personas?

Tras la primera declaración de Bolsonaro en esa dirección, la OMS aclaró que defendió políticas sociales de protección económica pero que sigue reafirmando la importancia de las medidas de aislamiento social.

Bolsonaro mantuvo en los últimos días enfrentamientos con los gobiernos de varios estados que ordenaron cuarentena sin que lo hiciera la administración central, y desdibujó la figura del ministro de Salud, Luiz Mandetta, que recomendó medidas más estrictas contra el avance de la pandemia.

Anoche mientras Bolsonaro daba su discurso, las cacerolas sonaron fuerte en las principales ciudades del país, como San Pablo, Río de Janeiro, Belo Horizonte, Brasilia y Recife, acompañadas de consignas tales como “Fuera Bolsonaro”, “Fuera fascista” y “Basta Bolsonaro”.

Mas temprano, el gobierno reportó 42 nuevas muertes por coronavirus, más de la mitad en el estado de San Pablo, el epicentro de la pandemia que ya provocó más de 5.700 casos y 201 fallecidos en todo el país.

En su balance diario, el Ministerio de Salud informó que las muertes pasaron de 159 a 201 y los infectados de 4.579 a 5.717 en las últimas 24 horas, y destacó que la actual tasa de mortalidad en el país es de 3,5%, mucho más alta que en el promedio del mundo.

El estado de San Pablo registró 23 nuevas muertes, es decir, casi una por hora, lo que elevó el total a 136, según el portal del diario O Globo. Los casos de infectados en San Pablo también crecieron dramáticamente: de 1.517 a 2.339, es decir, 54%.

En total, los infectados en todo Brasil aumentaron 135% en la última semana y los muertos, 253%.