El sector de la cereza en Mendoza ha iniciado su temporada con la cosecha de las variedades primicia en las zonas tempranas de la provincia. El panorama inicial, según el análisis de Alberto Carletti, vicepresidente de la Federación Económica de Mendoza (FEM) y miembro de la Cámara de la Fruta Industrializada de Mendoza (CAFIM), muestra una menor expectativa de volumen que podría ser compensada con precios más favorables en el mercado en fresco.
En diálogo con FM Vos 94.5, Carletti indicó que, si bien la temporada anterior fue de un rendimiento de normal a bueno, este año el volumen será inferior. «El volumen de producción se anticipa menor que el año pasado. Notamos que la zona temprana es la más afectada, en contraste con la producción media del Valle de Uco», dijo el vicepresidente de la FEM.
Expectativa de buenos precios y demanda
Al ser un producto que se rige por la oferta y la demanda en el mercado en fresco, la disminución en el volumen de cosecha se traduce en una menor oferta, lo cual mejora el escenario para la comercialización. «Las expectativas ante una cosecha un poco menor de volumen hacen que tengamos menos oferta, lo que provoca que los precios sean un poco mejor. Lo que se ha podido observar en las primeras cerezas de primicia es que los precios son buenos, lo cual nos permite anticipar una buena temporada», opinó Carletti.
El referente sectorial subrayó que esta previsión se da a pesar del contexto general de menores ventas que afecta a casi todos los rubros.
El viento Zonda, principal factor de pérdida
El referente de la Cámara de la Fruta Industrializada de Mendoza desestimó que las heladas hayan sido el factor principal de la merma en la producción, aunque reconoció que sí afectaron a otros cultivos como la vid. «Las fechas y temperaturas de las heladas no han tenido un efecto importante sobre las cerezas, que estaban en un estado menos sensible que la vid. No atribuimos la menor cosecha a ese factor climatológico», comentó.
En cambio, Carletti identificó al viento Zonda durante la floración como el responsable de la reducción en el cuaje de la fruta. «Atribuimos la incidencia en la pérdida de la cosecha al viento Zonda en la época de floración. Al ser un viento con tan baja humedad, produce una deshidratación muy importante en los pistilos de la flor», explicó.
Crisis de información: 600 hectáreas y la disolución del IDR
Carletti lamentó el estado actual de la superficie cultivada con cerezas en Mendoza, que ha disminuido drásticamente. «Hoy Mendoza tiene escasamente unas 600 a 700 hectáreas de cereza producida. Hemos perdido muchísimas hectáreas», expresó.
Además, señaló un grave problema estructural: la pérdida de la fuente oficial de estadísticas. «Con la disolución del IDR (Instituto de Desarrollo Rural), el organismo encargado de las estadísticas productivas, hemos perdido toda fuente de información técnica oficial para el sector de la cereza», aseguró el entrevistado.
El referente explicó que la Cámara de Cereza ha iniciado trabajos para generar sus propias estadísticas, pero este esfuerzo requiere un staff técnico con costos que deben ser sostenidos a lo largo del año.
Mercados y comercialización de la cosecha
En cuanto al destino de la producción provincial, la mayor parte se consume en el país, mientras que un porcentaje significativo llega a mercados tradicionales. «Mendoza hoy destina aproximadamente el 40% de la producción a la exportación y el 60% al mercado interno», confirmó Carletti.
Los mercados tradicionales de exportación siguen siendo Brasil y Europa, aunque se realiza algún envío a China. La cosecha se extenderá hasta las vísperas de las fiestas de fin de año. «La finalización de la cosecha de las variedades más tardías son alrededor del 20 de diciembre. El objetivo comercial es llegar con la fruta antes de las fiestas de Navidad y Fin de Año», contó al cierre de la comunicación.







