En su habitual relevamiento de los primeros diez días de cada mes, el Centro de Ingenieros de Mendoza (CIM) determinó que el costo total de la construcción en la provincia registró un incremento del 1,89% durante octubre. En diálogo con FM Vos 94.5, el ingeniero Daniel Dimaría, presidente de la institución, brindó un desglose detallado de las variaciones de precios entre mano de obra y materiales, analizó el valor actual del metro cuadrado para viviendas económicas y de mediana calidad, expuso la severa contracción de la demanda que afecta al rubro y propuso alternativas de financiamiento e incentivos fiscales provinciales —como la reactivación del programa Mendoza Activa— para reimpulsar la actividad.
Variación de precios en octubre e insumos con mayor impacto
Al inicio del reportaje, Dimaría detalló que el incremento registrado en octubre mantuvo una marcada paridad entre los dos componentes principales de la planilla de cómputo y presupuesto: la mano de obra presentó una suba del 1,80%, mientras que los materiales de construcción experimentaron un alza promedio del 1,86%. A pesar de que la mayoría de los insumos mantuvo una relativa estabilidad en sus cotizaciones durante el período analizado, el titular del CIM puntualizó que un grupo específico de materiales de alto peso en la obra civil registró subas por encima de la media mensual. «Hay muchos materiales que han mantenido su cotización, pero hay tres o cuatro más o menos importantes que tuvieron un aumento grande: el cemento subió un 3,6%, el hierro subió un 4%, las membranas un 3% y la pintura un 7%», indicó.
«A pesar de estas subas puntuales en el mes, en el porcentaje interanual se observan incrementos moderados; por ejemplo, la pintura solo ha subido un 26% o el hierro un 6% en el año», aclaró.
Mapeo del metro cuadrado en Mendoza: formalidad vs. ejecución informal
Al abordar el valor de la superficie cubierta, el profesional precisó las cifras que surgen de la medición estandarizada del centro técnico, la cual contempla el cumplimiento estricto de las normativas vigentes, cargas sociales, aportes previsionales, seguros e impuestos. «La vivienda económica ascendió ya a 1.617.000 pesos el metro cuadrado, lo que significa que la vivienda de 60 metros cuadrados ya está muy cerquita de los 100 millones de pesos, en torno a los 97 millones, algo que resulta bastante inaccesible para la gente», comentó.
«La vivienda de mediana calidad asciende a 2.101.000 pesos por metro cuadrado. El diferencial está en el tipo de materiales de terminación y en la cantidad de servicios: la vivienda de mediana calidad cuenta con dos baños, más instalaciones y otro tipo de artefactos sanitarios, pisos, revestimientos y griferías», aclaró.
«Lo que nosotros relevamos y medimos es lo que exige la ley. Si sacamos todos los impuestos, cargas sociales, seguros y aportes que aplica una constructora, estaríamos hablando de un poquito más de un millón de pesos, unos 1.100.000 pesos por metro cuadrado; hay cerca de un 57% de diferencia», comparó.
«Los recursos de las personas son variados y aceptables desde el punto de vista de que hoy es inaccesible una vivienda. El que necesita construir, construye de la manera que puede, y evadir estos impuestos es la forma más común que encuentra la gente para resolver su problema habitacional», opinó.
Parálisis de la demanda y propuestas de estímulo: créditos e incentivos fiscales
Finalmente, Dimaría trazó un sombrío diagnóstico respecto al nivel de actividad en las obras particulares y comerciales, advirtiendo que la constante escalada de costos y la pérdida del poder adquisitivo paralizaron los proyectos de edificación en la provincia. Ante este escenario de desaceleración y frente a iniciativas de estímulo fiscal implementadas en otras provincias —como la exención de Ingresos Brutos a empresas desarrolladoras en Chubut—, el titular del Centro de Ingenieros enfatizó la necesidad de reestructurar la oferta crediticia bancaria e instrumentar programas locales de incentivo a la inversión privada. «Cada vez es más complicado por lo que observamos: sigue subiendo el costo de construir una vivienda y la gente ha decidido no hacerlo porque las posibilidades son bastante nulas. Realmente hoy hay muy poca gente que esté construyendo», afirmó.
«Creemos que los créditos bancarios deberían ser más flexibles, que la gente pueda acceder y que sirvan de manera específica para construir y no únicamente para comprar unidades terminadas, porque hoy no hay crédito para la edificación», enfatizó.
«Algo que funcionó muy bien años atrás y que podría servir para resolver esta situación es el programa Mendoza Activa que tenía la provincia, donde a cada inversión que hacía un propietario le devolvían una parte en efectivo o en una billetera virtual para usar como crédito para Ingresos Brutos», destacó.
«Ese mecanismo permitía que los proveedores de la obra pudieran utilizar y cancelar Ingresos Brutos junto a una serie de beneficios que hicieron que la construcción tuviera bastante actividad; es una de las herramientas que impulsamos desde el Centro de Ingenieros y que podría funcionar perfectamente en este momento», completó.


