Los niños están recibiendo dosis de refuerzos de la vacuna contra el Covid, y para conocer qué es lo que se está indicando para estas dosis, desde Fm Vos (94.5) y Diario San Rafael, entrevistamos a doctora Elizabeth Bogdanowicz, médica infectóloga pediátrica. “Ustedes saben que el mundo está pasando ahora por un rebrote de Covid en relación con el resurgimiento de sub variantes de Ómicron, y esto supone la necesidad de tener al mayor porcentaje de la población protegida. Los niños no están exentos de todo esto, y ya se había trabajado mucho en el transcurso del año pasado a propósito de la realización de un primer refuerzo de la vacuna pediátrica; es decir que para todos los chicos el esquema básico es dos dosis más una de refuerzo, y recientemente se acordó que a partir de los tres años de vida, o sea los chicos entre tres meses y once años y también la población de doce a diecisiete años, deben recibir un segundo refuerzo, y deben tener un total de cuatro dosis de vacunas. Además, se debe considerar que los chicos que tengan alguna forma de inmuno compromiso, como pueden ser trasplantes, enfermedades oncológicas, o que reciban tratamientos con corticoides, dializándose, que tengan HIV, o tratamientos inmuno supresores, deben recibir ciento veinte días después un segundo o tercer refuerzo. Recién después de los dieciocho años el esquema de vacunación Covid se iguala al esquema de los adultos, es decir que reciben un tercer refuerzo como debemos estar recibiendo todos. Entonces, la novedad es este segundo refuerzo en los chicos mayores de tres años. Todos los chicos están recibiendo vacunas de RNA mensajero, esas vacunas tienen una buena actividad contra la variante Ómicron, y seguramente cuando aparezcan en nuestro medio las nuevas vacunas bivalentes habrá que tener mayor respaldo, conocer experiencias, para definir si estas vacunas van a poder ser usadas relativamente pronto en la edad pediátrica”.
Consultamos a la doctora Bogdanowicz su opinión sobre la resolución que están tomando algunos países, concretamente Israel, de dejar de considerar el Covid como una pandemia y tratarlo sencillamente como una gripe. Esto sucederá a partir del 31 de enero. “Este es el destino evolutivo de todas las pandemias, en algún momento, ya sea por la vacunación o por el impacto de cantidad de enfermos en las distintas poblaciones, el virus disminuye su tasa de ataque y su capacidad de agresión al organismo, pero no desaparece, mantiene un nivel endémico. Esto lo vimos en la epidemia de 2009 con el virus H1-N1 donde tuvimos una tasa de ataque muy importante durante dos o tres meses y actualmente el virus sigue teniendo cierto grado de circulación, mantiene un determinado nivel de endemia y es altamente probable que con el paso del tiempo todos los países pasemos a considerar esto como una enfermedad viral respiratoria más. También es cierto que mientras se mantenga un nivel de circulación relativamente alto en la población, hay que estar atentos y seguir vigilando las variantes genéticas que el virus vaya presentando. El virus seguirá modificándose, porque es lo que necesita para poder continuar su circulación. Probablemente con la vacunación podamos contener la enfermedad grave, pero obviamente para mantenerse el virus optimizará su capacidad de ser transmisible, por eso estas nuevas variantes de ómicron son tan transmisibles y es probable que en el momento actual nosotros tengamos bastante subestimada la circulación a nivel comunitario porque no estamos estudiando todos los casos como lo hacíamos en plena pandemia. Hoy hay indicaciones muy precisas para buscar el virus a través de las técnicas moleculares con PCR y no se hisopa a todo el mundo, pero si nos damos cuenta de que la circulación en nuestro medio todavía sigue siendo significativa”.







