El vino rosado gana cada vez más protagonismo en el mercado argentino, tanto a nivel local como internacional. Según un informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), en 2024 se comercializaron 568.207 hectolitros de vino rosado en todo el país.
La mayor parte de esa producción —unos 479.496 hectolitros— se destinó al mercado interno, donde el consumo registró un aumento del 12% respecto al año anterior.
Este crecimiento refleja un cambio en las preferencias de los consumidores: el vino rosado ya representa más del 6% del total de vinos consumidos en Argentina.
Las exportaciones también mostraron un fuerte repunte, con 88.711 hectolitros enviados al exterior, lo que representa un incremento del 23% en volumen respecto a 2023.
Estas ventas generaron ingresos por 25,9 millones de dólares y alcanzaron a 91 países, con Brasil como principal destino. Se observaron aumentos tanto en vino rosado sin mención varietal, como en varietales rosados y espumosos rosados.
En cuanto a la producción, Mendoza encabezó el ranking nacional con 316.867 hectolitros, seguida por San Juan con 28.066 hl.
Dentro del territorio mendocino, el departamento de San Martín lideró la producción provincial con 107.371 hl, seguido por Junín (44.558), Luján de Cuyo (40.995), Rivadavia (29.343) y San Rafael, que se ubicó quinto a nivel nacional con 19.568 hectolitros.
Completan el listado de mayores productores Maipú (18.842 hl), Albardón en San Juan (17.000 hl) y Santa Rosa, también en Mendoza (16.395 hl).
Este comportamiento sostenido confirma el creciente interés por el vino rosado, que no solo se consolida en el paladar argentino, sino que también gana espacio en mercados internacionales, tanto tradicionales como emergentes.







