La hidroponía o agricultura hidropónica es un método utilizado para cultivar plantas usando disoluciones minerales en vez de suelo agrícola. Se trata de una práctica que crece, especialmente por la manera en que ahorra el productor y también porque no requiere demasiado espacio.
A través del Instituto de Desarrollo Rural se capacitaron más de 200 productores y emprendedores mendocinos. El presidente de la ONG “5 Al Día”, Mariano Winograd, dijo a FM Vos (94.5) y Diario San Rafael que muchas veces surge un prejuicio y se asocia la agricultura a los inmigrantes, a “un señor de sombrero que está en el campo, que está con el tractor, con el granizo, con los animales, con el riego, y la agricultura evoluciona tanto como el vínculo con los hijos, con la educación, con el comercio, con la sexualidad, porque la agricultura es una cosa tan dinámica como cualquier otra, como el teatro, el cine, la radio, la educación”. “Los que nos dedicamos a la agricultura, sabemos muchísimo más de química, de genética, de física, de lumínica que lo que sabían nuestros abuelos inmigrantes y todo ese conocimiento se vuelca en una producción distinta”, dijo, y agregó que “la hidroponía permite hacer agricultura sin suelo, sin sol, sin temperatura, porque todo eso la sociedad del Siglo XXI lo puede suministrar externamente”.
Recordó que, en su momento, había quienes desarrollaban el cannabis “en un ropero”, con técnicas y conocimiento que actualmente tienen despliegue en el mercado legal. “Los horticultores hacíamos una agricultura basada en mucho trabajo, mucho conocimiento del riego, muy distante de la de la soja o de la ganadería. Estamos en un momento turbulento y hoy esencialmente lo que se puede hacer es agricultura en el centro de la ciudad, ya la agricultura no requiere del suelo, no requiere de la luz del sol, sino que se puede hacer con recursos del conocimiento urbano y tecnológico”, expresó.
El encuentro que tuvo lugar dejó “una institución –el IDR– que procura estar en la vanguardia, una sociedad mendocina que siempre ha sido pionera, innovadora, disruptiva, receptora de la inmigración, desarrolladora de la frontera, del oasis”. “San Rafael, dentro de todo Mendoza, es la comunidad que desarrolló excelencia, tecnología, luego se desarrolló el turismo… en fin, siempre es una sociedad vanguardista”, aseguró.







