Hay preocupación entre las autoridades de la educación y no es para menos. Los adolescentes del sistema escolar mendocino están apostando en casinos en línea y páginas de apuestas deportivas. La situación que se detectó en algunas escuelas secundarias de la provincia de Mendoza se replica en todo el país. Miguel Conocente, director de DOAITE (Dirección de Orientación y Apoyo Interdisciplinario a las Trayectorias Escolares), habló con FM Vos 94.5 y se mostró preocupado ante los posibles casos de ludopatía entre los jóvenes estudiantes. A su vez, informó que desde la DGE (Dirección General de Escuelas) se creó una guía para docentes.
«La Dirección General de Escuelas es quien nos convocó con esta inquietud, ya que recibieron algunas alertas por parte de los directivos y docentes de los establecimientos educativos. Entonces, como desde DOAITE se trabaja con el programa de consumo problemáticos, elaboramos un documento para que se pueda trabajar en las escuelas con algunas propuestas didácticas que son aplicables dentro de las aulas», dijo Miguel Conocente al principio de la charla.
«Las apuestas en los juegos de azar en Argentina está permitido desde los 18 años en adelante. Lo que sucede con los sitios de apuestas online es que su regulación es bastante incompleta, ya que cualquiera puede falsificar los datos e ingresa. Incluso, según lo que comentan los propios chicos, hay intermedios que les facilitan el acceso. Este es un problema mayor que excede el ámbito escolar. Muchos de los jóvenes apuestan durante el día y la noche, siendo la escuela un reflejo de lo que está sucediendo en la sociedad», amplió.
«Ante esta serie de advertencias debemos actuar rápidamente. Si los chicos apuestan es porque están manejando dinero, el cual debe ser administrado por los adultos. La mayoría de ellos no trabajan, y no tienen dinero disponible para apostar», argumentó Conocente.
Después, señaló que muchas de las apuestas en los sitios se concretan a través de las billeteras virtuales. «Es importante mencionar que somos los adultos quienes tenemos la responsabilidad de regular y supervisar que es lo que hacen nuestros chicos. Si les damos dinero es importante saber en qué lo gastan. Hay que estar atentos en cómo usan los dispositivos con acceso a internet y con qué finalidad», advirtió.
Luego, se refirió a la guía que confeccionaron para trabajar en las escuelas. «Las propuestas que hemos enviado tratan sobre esta problemática. Se enfoca en la prevención, pero involucrándose directamente con los destinatarios. Ya no se trata de decir desde algún lugar del saber lo que es bueno o malo, porque era una lógica ingenua. Se debe procurar que ellos problematicen la situación. Hay que interiorizarse, preguntar en qué se gasta el dinero. Hay que intentar de establecer un diálogo con ida y vuelta en el hogar, entre padres e hijos. Lo ideal siempre es hablar con los chicos», subrayó el director de DOAITE.
«Si no podemos hablar con ellos el riesgo es mayor porque están más solos. Es muy valioso que los adultos logremos dialogar. Si se clandestina una conducta muchas veces caemos en el error de condenar. Lo importante es poder blanquear el problema. Es difícil regular la prohibición, si uno le da el dinero en efectivo el joven se la pueda dar en mano a otro para que le haga la transferencia. Es algo difícil, no sirve mantener conductas en la clandestinidad. No hablo solamente de las familias, sino de todos los adultos que lo rodean y tengan algún tipo de función o responsabilidad acerca de ellos. Lamentablemente, los sitios de apuestas son entidades internacionales como para aplicar algún tipo de política de filtro de acceso eficaz a corto plazo. Este fin de semana tuvimos en Mendoza un congreso de salud mental y este es un tema que se abordó. Hubo más de 800 personas inscriptas con profesionales de la salud que se desempeñan en educación. La conclusión a la cual se llegó es que desde el mundo de los adultos nos debemos comprometer con los chicos, son nuestra responsabilidad. No se los puede dejar a la deriva sobre todo lo que el mundo les puede llegar a ofrecer, porque muchas cosas no son buenas», aseveró al final del reportaje.







