Crecimiento desigualen las ventas navideñas y de Reyes en jugueterías y librerías

El comercio mendocino cerró la temporada Navideña y de Reyes con resultados dispares en ventas. Mientras algunos negocios reportaron un incremento respecto al año pasado, otros sintieron un retroceso debido a las condiciones económicas del país.
El presidente de la Cámara de Librerías y Jugueterías de la provincia de Mendoza, Gustavo Fernández, describió una temporada con contrastes. “Para algunos fue mejor que el año pasado. Según la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas aumentaron un 11%. Sin embargo, otros comercios aseguran haber vendido menos que el año anterior”, indicó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5.
Este panorama refleja el impacto del actual proceso de reordenamiento económico. “Hay razones para quejarse en algunos casos y también motivos para cierta satisfacción en otros”, agregó.
En cuanto a las preferencias de los consumidores, los juguetes electrónicos están ganando cada vez más terreno. “La electrónica ya es parte del mundo de los juguetes”, señaló Fernández, destacando que estos productos se han convertido en un regalo recurrente. A pesar de esta tendencia, los juguetes clásicos siguen siendo populares. “Para los varones, la pelota de fútbol y los robots transformables son los favoritos; para las niñas, las muñecas y los kits de pintura siguen liderando. En verano, los inflables para piletas también tuvieron gran demanda”, detalló.
En lo que respecta a los precios, el comerciante afirmó que no hubo grandes variaciones en los últimos meses. “Algunos productos incluso bajaron de precio, pero la mayoría se mantuvieron estables desde el Día del Niño”, explicó. Esto se debe, en parte, a una mayor importación que incrementó la competencia. “Con más jugadores en el mercado, los precios tienden a estabilizarse o a bajar”, aseguró.
Por otro lado, Fernández destacó que este fenómeno también se refleja en el sector de librerías. “Los últimos aumentos importantes se vieron en enero del año pasado. Desde entonces, algunos precios se retrotrajeron. Esto ocurrió porque, al estabilizarse el dólar, muchos productos que habían sido calculados con un tipo de cambio más alto fueron reajustados”, aclaró. Sin embargo, subrayó que la inflación sigue siendo un factor de preocupación. “Con una inflación de más del cien por ciento, mantener los mismos precios que el año pasado es algo significativo”, dijo.
En cuanto a la demanda de artículos escolares, el comerciante observó un cambio en los hábitos de compra de los consumidores. “A diferencia del año pasado, cuando en octubre y noviembre ya veíamos a padres comprando útiles escolares, este año esa tendencia no se repitió”, comentó. Según Fernández, este comportamiento está relacionado con la estabilidad de precios y las promociones bancarias. “Durante diciembre hubo descuentos con tarjetas de crédito y planes de pago que incentivaron las compras. Probablemente, en febrero veremos librerías llenas, ya que muchos postergaron sus compras”, proyectó.
Finalmente, Fernández llamó la atención sobre un fenómeno curioso. “Si los precios no suben, la gente no se apura a comprar como antes. Es una situación paradójica que estamos viendo en el mercado”, reflexionó. En este contexto, el sector se prepara para enfrentar un período escolar con alta actividad y ventas concentradas en pocas semanas.