Creció 40% la demanda de semillas para la alimentación

Antioxidantes, minerales, vitaminas, ácidos grasos esenciales, fibras y proteínas son algunos de los grandes aportes de las semillas. Se trata de beneficios a los que cada vez acceden más personas. Sobre ello habló con FM Vos (94.5) y Diario San Rafael, la nutricionista y profesional en Nutrición del Departamento de Educación para la Salud de la Provincia, María Fátima Ghazoul.
Desde el inicio de la pandemia, según datos obtenidos en varias dietéticas o mercados locales de productos naturales, aumentó en un 40% la demanda de este tipo de productos.
“Es como que los mendocinos estamos mostrando desde hace un año largo (o más), mejoras en la alimentación, o sea, en tener una alimentación más saludable. En tiempo de pandemia, nosotros como profesionales de la salud, y desde Educación para la Salud, hicimos muchas notas con respecto a ocupar ese tiempo que estábamos en casa, entonces le dimos oportunidad a la gente de que descubriera que la alimentación, no es el simple hecho de ir y hacer la compra de un alimento, sino también saber qué importancia tiene en la salud el elegir una alimentación que sea variada, equilibrada, adecuada a cada uno de nosotros, porque no todos podemos tener la misma alimentación, porque eso depende de la edad, del sexo, de la etapa que estamos cursando (una embarazada no puede tener la misma alimentación que un niño de 5 años”, señaló, y agregó que la sociedad mendocina está buscando refugiarse en la alimentación por el potencial a favor que tiene en el sistema inmunológico, pues nos da la posibilidad de defendernos correctamente de virus y bacterias. “Creció la demanda de las semillas para la alimentación, pero en paralelo creció la necesidad y el entusiasmo de la gente de decir ‘quiero alimentarme mejor’, quiero tener una mejor nutrición”, aseguró.
Las semillas son óvulos fecundados de las plantas y, por lo tanto, depósitos de nutrientes para su crecimiento. Por su alta densidad calórica conviene consumirlas en poca cantidad (de dos a tres cucharadas de postre al día en total). Suelen servirse en ensaladas crudas y cocidas, yogures, budines, tartas y hasta en salsas. Para saber cuáles son las que más necesita nuestro cuerpo conviene contar con el asesoramiento de un especialista en alimentación y nutrición.
El girasol contiene vitaminas A, D, E y K, complejo B y omega 3, ácido graso esencial; el sésamo aportan omega 6 y 9, fibras, minerales como zinc y magnesio, vitaminas B1-B2-B6, vitamina E (antioxidante) y ácido fólico; la chía posee gluten y es apta para celíacos, es una gran fuente de antioxidantes, fibras, minerales, -hierro y calcio- y omega 3, ácido graso esencial que ayuda a disminuir el colesterol malo, LDL; el lino por sus ácidos grasos esenciales, tiene efecto cardioprotector (omega 3 y 6); la amapola es fuente de minerales (fosforo, zinc, hierro, calcio y magnesio), y vitaminas del grupo B, que colaboran a mejorar el sistema inmune.