Tras los alegatos de apertura de las partes, el juicio por jurados por el crimen de Luciano Gómez pasó a la etapa probatoria, donde se escucharon conmovedores y crudos testimonios sobre la noche del 20 de agosto de 2023. El debate, que se desarrolla en el Centro de Congresos y Exposiciones Alfredo Bufano, busca determinar la responsabilidad penal de los acusados Yair Orellana, Alexis Antúnez y Facundo Cervera.

El primer testimonio fue el de la madre de la víctima, quien relató el profundo dolor y trauma familiar. La mujer afirmó que, según supo por la investigación, «fueron 8 personas en total los que atacaron a mi hijo, le dieron 17 puñaladas por la espalda». Denunció además que los imputados han intentado «callar y comprar testigos», citando un ofrecimiento de dinero y una camioneta para que un amigo de Luciano no declare en el juicio.

Posteriormente, declaró Benjamín Vila Berardi, uno de los amigos de Luciano Gómez que también resultó agredido por los acusados la noche del crimen. El joven describió el violento episodio: «Llegamos a la fiesta con Luciano y dos amigos. Cuando salimos, Luciano peleaba con Facundo Cervera, pero nos dijo que ‘estaba todo bien’”. Sin embargo, la situación escaló: «Luego apareció Yair Orellana de la nada y lanzó una puñalada contra otro de los chicos que terminó herido. Cuando quise entrar a buscarlo Alexis Antúnez me lanzó dos puñaladas; en ese momento caí al piso».

El testigo relató el momento más violento de la noche: “Vinieron muchas personas y durante cinco minutos nos golpeaban con las manos, con botellas y cuchillos mientras estábamos en el piso”. Señaló que él mismo se salvó de las dos puñaladas que recibió en el pecho “porque llevaba puestas dos camperas”. También confirmó haber recibido amenazas por redes sociales e intentos de soborno similares a los mencionados por la madre de la víctima.
En horas de la tarde, en tanto, se dio un testimonio central: el de Jesús Álvarez, otra de las víctimas de la agresión que se juzga en paralelo al homicidio.
Álvarez, amigo de Gómez, relató que tras una breve discusión con Facundo Cervera, fue apuñalado por Yair Orellana. Luego, detalló un momento de extrema violencia y confusión: «Cuando yo peleaba con Yair Orellana, Facundo Cervera me clava un puntazo. Retrocedo y veo que tenía un cuchillo con mango blanco con unos 20 centímetros de hoja porque me abrió de lado a lado». El testigo, quien dijo haber individualizado a los tres acusados «juntos» antes del hecho, recordó haber avisado a su primo que lo habían herido y que, al levantarse la campera, tenía «toda la panza abierta». Perdió mucha sangre y lo último que escuchó antes de desmayarse fue a una chica llamando a la ambulancia: «Cuando desperté, ya estaba en el hospital y escuchaba que traían ya muerto a Luciano», recordó.
Finalmente, la dueña de casa donde se realizó la fiesta también declaró, aportando la visión del caos y la dificultad de identificación. Explicó que los disturbios comenzaron entre las 3 y 4 de la mañana por «una canción de cancha» y que la invitación a la fiesta se había viralizado, lo que generó la llegada de «mucha gente».
La testigo refirió haber encontrado a Luciano «tendido en el piso boca arriba; decían que le habían pegado, pero no se veían manchas de sangre. Ya no tenía pulso y una chica quería hacerle RCP». La mujer remarcó que la ambulancia nunca llegó y que «era difícil distinguir personas porque estaban todos muy abrigados con camperas y capuchas», añadiendo que le llamó la atención que Luciano estuviera en remera, «al parecer le habían sacado las cosas».
El debate continuará mañana con nuevas declaraciones testimoniales. Se prevé que el día viernes las partes ya se encuentren en condiciones de presentar sus alegatos finales para que el jurado popular pase a deliberar.







